Las indemnizaciones por retrasos seguirán oscilando entre 250 y 600 euros
La Unión Europea ha completado la aprobación definitiva de la reforma de los derechos de los pasajeros aéreos tras el respaldo unánime del Parlamento Europeo y la firma formal del texto por parte de las instituciones comunitarias. La nueva normativa, que deberá aplicarse en los Estados miembros en un plazo de 12 meses desde su publicación oficial, actualiza diversos aspectos relacionados con la protección de los viajeros, manteniendo las compensaciones económicas actuales por retrasos y cancelaciones.
Uno de los principales cambios introducidos por la reforma es el refuerzo de las obligaciones de información y atención al pasajero. Las aerolíneas deberán comunicar por correo electrónico los derechos que asisten a los viajeros afectados por retrasos o cancelaciones, así como los procedimientos para solicitar compensaciones. Además, estarán obligadas a confirmar de forma inmediata la recepción de reclamaciones y responder en un plazo máximo de 14 días, ya sea abonando la indemnización correspondiente o justificando su negativa.
La normativa mantiene los importes de compensación vigentes para retrasos superiores a tres horas y cancelaciones comunicadas con menos de 14 días de antelación. Las indemnizaciones seguirán oscilando entre 250 y 600 euros, dependiendo de la distancia del vuelo. Asimismo, se preserva el derecho a asistencia durante las incidencias, incluyendo comida, bebidas, acceso a comunicaciones, alojamiento y transporte cuando sea necesario pernoctar.
En relación con el equipaje, la reforma establece que los pasajeros podrán embarcar gratuitamente con un objeto personal de pequeño tamaño que pueda colocarse debajo del asiento, como una mochila o un ordenador portátil. Sin embargo, no convierte en un derecho garantizado el transporte gratuito de una maleta de mano en cabina. Aun así, las compañías aéreas deberán mostrar de forma destacada en sus procesos de venta el precio de los billetes que incluyan este equipaje, aumentando así la transparencia para el consumidor.
El texto incorpora también nuevas medidas destinadas a proteger a las familias y a las personas dependientes. Las aerolíneas no podrán cobrar suplementos para garantizar que los menores viajen sentados junto a sus progenitores o acompañantes. Además, los carritos de bebé podrán entregarse en la puerta de embarque y recuperarse en el mismo punto al finalizar el vuelo, facilitando la movilidad de las familias durante el viaje.
Otras mejoras
La reforma introduce igualmente mejoras relacionadas con la flexibilidad y los derechos de los consumidores. Se eliminan los cargos por errores ortográficos simples o determinadas modificaciones administrativas de nombre, mientras que los vales ofrecidos como alternativa al reembolso en efectivo no podrán tener fecha de caducidad ni condiciones menos favorables para el pasajero. También se prohíbe denegar el embarque a viajeros que no hayan utilizado previamente el trayecto de ida de una reserva.
Otro de los aspectos destacados es el refuerzo de la protección de las personas con discapacidad y de quienes requieren asistencia especial. Los pasajeros podrán reclamar compensaciones cuando los aeropuertos no proporcionen los servicios de apoyo necesarios. Con estas medidas, la Unión Europea busca aumentar la seguridad jurídica, la transparencia y la protección de los viajeros, al tiempo que mantiene un equilibrio con las necesidades operativas de las compañías aéreas y la conectividad del transporte aéreo europeo.