La Comisión de Medio Ambiente del Parlamento Europeo está dispuesto a aplicar una ley para reducir las emisiones de CO2 por parte de las aerolíneas. En concreto, los parlamentarios han aprobado un pre-informe que, en base a las emisiones de 2004-06, aplique una reducción hasta el 75%. Además, los asistentes aceptan que la mitad del total estipulado, pueda ser subastado si el interesado multiplica el coste por dos (las aerolíneas pagan impuestos en función del dióxido de carbono que van a emitir). Esta última posibilidad sería posible siempre y cuando la CE no desarrolle una legislación para regular el conflicto antes de 2010. No obstante, el próximo 13 de noviembre el Parlamento Europeo se reunirá para aprobar el informe definitivo.
Por su parte, ERA ya ha mostrado su rechazo a las nuevas enmienda que ha presentado el Parlamento, ya que podrían suponer para las aerolíneas un coste adicional del 400%. De hecho, el director general de la Asociación, Mike Ambrose, ha declarado que "la propuesta original de la Comisión Europea tenía debilidades, pero al menos iba a ser estudiada en un período corto". En cambio, para Ambrose, las nuevas enmiendas del Parlamento "han sido realizadas con una valoración sencilla del impacto, sin tener en cuenta las consecuencias económicas, sociales o ambientales". Además, el director general de la Asociación apunta, que no "se ha tenido en cuenta la influencia que puede tener este cambio sobre la industria aérea y sus empleados".
Rechazo del Sector Turístico español
Previamente, la Asociación de Aerolíneas Europeas (AEA) mostró su descontento con la Unión Europea (UE) por incluir al sector aéreo en el mercado de emisiones de CO2, el European Emissions Trading. En este sentido, el secretario general de la AEA, Ulrich Schulte-Strathaus, explicó que "la incapacidad de la UE para convencer al resto del mundo de continuar con ese liderazgo, deja a Europa aislada", añadiendo que las aerolíneas "no deberían pagar el precio". De hecho, la posibilidad de que la Unión Europea aplique a las compañías aéreas una tasa por la emisión de gases causantes del cambio climático, está provocando la reacción del Sector Turístico español. Estas tasas llevarían al encarecimiento de los precios de los billetes lo que provocaría el posible descenso del tráfico aéreo, especialmente a las islas. Por esta razón, el Sector califica el proyecto de "bastante malo y peligroso". Por su parte, los parlamentarios europeos españoles señalan que "las tarifas aéreas podrían encarecerse un 300%".









