Los departamentos de recursos humanos están modificando sus prioridades.
La gestión del talento se ha convertido en uno de los principales desafíos para las empresas turísticas españolas. Según el informe Claves del nuevo equilibrio laboral: tendencias y retos 2026, elaborado por Pluxee, el 100% de las compañías del sector buscó incorporar nuevos trabajadores durante 2025 y el 91% encontró dificultades para cubrir sus vacantes. Un escenario que refleja la creciente tensión del mercado laboral turístico y que está obligando a las empresas a replantear sus estrategias de recursos humanos.
La elevada rotación de personal continúa siendo el principal factor que impulsa la búsqueda de nuevos empleados, señalada por el 78% de las empresas consultadas. A ello se suman las necesidades derivadas del crecimiento de la actividad, mencionadas por el 56% de las compañías, y la incorporación de nuevas competencias tecnológicas, una demanda que afecta ya al 30% del sector. Sin embargo, encontrar los perfiles adecuados se ha convertido en el principal obstáculo para la contratación: el 96% de las empresas turísticas asegura tener dificultades para localizar candidatos con las habilidades requeridas. A esta problemática se añaden los desacuerdos salariales, citados por el 43% de las compañías, y las discrepancias en materia de flexibilidad laboral, que afectan al 22%.
Ante estas dificultades, los departamentos de recursos humanos están modificando sus prioridades. El informe revela que actualmente el 64% de los esfuerzos se destinan a la fidelización del talento, frente al 36% dedicado a la captación. En paralelo, la formación gana protagonismo como herramienta estratégica para cubrir las necesidades futuras de las organizaciones. De hecho, el 96% de las empresas turísticas tiene previsto invertir en programas formativos durante el próximo año, una cifra que supera en 16 puntos la media del conjunto de sectores analizados.
La transformación digital está marcando buena parte de estas iniciativas. Entre las compañías que desarrollarán planes de formación, el 83% incluirá contenidos relacionados con inteligencia artificial y habilidades tecnológicas, situándose por delante de áreas tradicionales como el liderazgo o la gestión de equipos. El sector considera que la capacitación interna será clave para responder a las nuevas demandas operativas y reducir la dependencia de un mercado laboral cada vez más competitivo.
Más desafíos
Otro de los retos identificados por el estudio es la gestión de plantillas multigeneracionales. El 96% de las empresas turísticas reconoce que la convivencia de hasta cuatro generaciones distintas dentro de una misma organización supone un desafío relevante. Las diferencias en expectativas, motivaciones y necesidades son especialmente visibles entre los distintos grupos de edad. Mientras la Generación Z muestra una elevada predisposición al cambio de empleo y demanda mayores oportunidades profesionales, los Millennials señalan problemas relacionados con la conciliación y las desigualdades salariales. Por su parte, la Generación X percibe una creciente falta de oportunidades para su grupo de edad, mientras que los Baby Boomers presentan una mayor resistencia al cambio y mayores dificultades de adaptación tecnológica.
Para responder a esta diversidad, las empresas del sector están implementando medidas específicas como programas de onboarding adaptados, grupos de trabajo intergeneracionales, iniciativas de mentoring y planes de beneficios segmentados según las necesidades de cada colectivo. El objetivo es construir entornos laborales capaces de responder a expectativas muy diferentes y mejorar los niveles de compromiso y permanencia.
Según Miriam Martín, directora de marketing de Pluxee España, los datos reflejan que la prioridad ya no debe centrarse únicamente en atraer nuevos profesionales. “El sector turístico no debería enfocarse únicamente en atraer nuevo talento cuando la alta rotación sigue siendo su principal punto crítico. Fidelizar es hoy la estrategia más inteligente, y eso implica escuchar a cada generación, invertir en su desarrollo y construir propuestas de valor que vayan más allá del salario”, señala. A su juicio, las empresas que están reforzando la formación, la flexibilidad y la experiencia del empleado están mejor posicionadas para consolidar sus equipos en un sector que continúa siendo uno de los pilares fundamentales de la economía española.