Así, Bruselas confía en que pueda llegarse a un acuerdo en la próxima asamblea de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), que tendrá lugar dentro de un año. No obstante, confirma que de no ser así se volverá a aplicar esta tasa a todas las operaciones aéreas.
Pese al carácter temporal de la medida, la Asociación Internacional del Transporte Aéreo (IATA) la ha acogido con satisfacción, al entender que se trata de "un paso significativo en la dirección correcta", subraya su consejero delegado y director general, Tony Tyler. Además, considera que esta decisión demuestra "el progrseo realizado para encontrar una solución global a la gestión de las emisiones de carbono en el seno de la OACI", tal y como venía demandando el lobby.










