En 2025, Volotea usó más de siete millones de litros de SAF, equivalentes al 2,02% de su consumo total de combustible
Volotea y Eco2Fly han firmado un memorando de entendimiento (MoU) para explorar un futuro acuerdo de suministro de combustible sintético sostenible para aviación (eSAF), con el objetivo de impulsar la descarbonización del transporte aéreo y favorecer el desarrollo de una cadena de valor europea para este tipo de combustibles. Eco2Fly es un proyecto impulsado por Holcim, Eco2Fly Power y Exolum basado en la producción de eSAF a partir de la captura de CO₂ de origen industrial.
El acuerdo se enmarca en los objetivos del reglamento europeo ReFuelEU Aviation, que establece una incorporación progresiva de combustibles sostenibles en los vuelos con origen en aeropuertos de la Unión Europea. La normativa fija una cuota del 2% entre 2025 y 2030, del 6% entre 2030 y 2035 —incluyendo un 1,2% de eSAF— y del 70% en 2050. La iniciativa también respalda el compromiso de Volotea de alcanzar las emisiones netas cero en 2050.
Las compañías prevén un periodo de suministro de 10 años a partir de la entrada en funcionamiento comercial de la planta de Eco2Fly, prevista para 2032. El volumen de combustible se incorporaría de forma gradual, con 6,5 millones de litros en 2032; entre 12 y 19 millones de litros en 2033 y 2034; y 32 millones de litros anuales a partir de 2035.
Volotea recuerda que durante 2025 utilizó más de siete millones de litros de combustibles sostenibles para aviación (SAF), equivalentes al 2,02% de su consumo total de combustible, una proporción que, según la aerolínea, supera ampliamente la media estimada del sector, situada en el 0,6%. La compañía señala que estos combustibles permiten reducir aproximadamente un 90% de las emisiones de CO₂ a lo largo de su ciclo de vida respecto al queroseno convencional.
Producción de eSAF
El eSAF es un combustible sintético obtenido a partir de hidrógeno renovable y dióxido de carbono que puede reducir más de un 75% las emisiones netas de gases de efecto invernadero en comparación con el combustible fósil. A diferencia de otros combustibles sostenibles basados en materias primas biológicas, utiliza electricidad renovable, agua y CO₂ como principales insumos y puede emplearse con las aeronaves y la infraestructura de repostaje actuales.
En el caso de Eco2Fly, el proyecto contempla una cadena de valor integrada que parte de la captura de CO₂ generado durante la fabricación de cemento, combinado con hidrógeno renovable para producir eSAF y desarrollar su logística asociada. Según sus promotores, esta iniciativa busca contribuir a la reducción de emisiones del transporte aéreo y disminuir la dependencia del queroseno fósil importado, reforzando la autonomía energética europea.