Ha reforzado acuerdos con empresas energéticas como TotalEnergies y Repsol
La aerolínea Volotea ha reforzado su estrategia de sostenibilidad tras superar en 2025 el 2% de uso de combustible sostenible de aviación (SAF) sobre su consumo total, alcanzando más de 7 millones de litros. Esta cifra sitúa a la compañía por encima de la media del sector, que se sitúa en torno al 0,6%, y marca un avance significativo respecto a 2024, cuando empleó aproximadamente 1,3 millones de litros.
En términos acumulados, la aerolínea ha incorporado más de 9,4 millones de litros de SAF entre 2022 y 2025, evidenciando una aceleración en la adopción de este tipo de combustible. Según la Organización de Aviación Civil Internacional, el SAF representa una de las principales soluciones para reducir emisiones en la aviación a corto y medio plazo, con un potencial de disminución de hasta el 80% de CO₂ en su ciclo de vida frente al queroseno convencional.
El incremento en el uso de SAF se produce en un contexto regulatorio marcado por la normativa europea ReFuelEU Aviation, que establece objetivos progresivos de incorporación de estos combustibles, con un mínimo del 2% en 2025. Volotea ha superado ligeramente este umbral, alcanzando un 2,02%, en parte gracias a iniciativas como programas voluntarios con clientes y operaciones específicas con mayor proporción de SAF.
Para garantizar el suministro, la compañía ha reforzado acuerdos con empresas energéticas como TotalEnergies y Repsol, que aseguran volúmenes de combustible sostenible hasta 2029, así como colaboraciones adicionales para el abastecimiento en el mercado español.
Estrategia global
Más allá del uso de combustibles sostenibles, la aerolínea mantiene una estrategia global de reducción de emisiones basada en la eficiencia operativa. Desde 2012 ha implementado más de 50 medidas medioambientales, logrando reducir su huella de carbono por pasajero-kilómetro en más de un 51% hasta 2024. Entre los factores clave se encuentran su modelo de vuelos directos —que reduce emisiones frente a trayectos con escala— y una elevada ocupación de sus aeronaves, superior al 90% en los últimos años.
Con estos avances, Volotea consolida su posicionamiento en sostenibilidad dentro del sector aéreo, en un momento en el que la escalabilidad del SAF y su disponibilidad serán determinantes para alcanzar los objetivos de descarbonización a largo plazo.