La compañía mantiene el registro de sus emisiones en los alcances 1, 2 y 3 e incluye sus dos sedes corporativas en Madrid y 308 delegaciones en España
Viajes El Corte Inglés ha obtenido, por tercer año consecutivo, la inscripción de su huella de carbono en el Registro de Huella de Carbono, Compensación y Proyectos de Absorción de CO₂ del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), correspondiente al ejercicio 2024.
La compañía había obtenido previamente la certificación correspondiente por parte de AENOR. La inscripción acredita que Viajes El Corte Inglés ha calculado y registrado su huella de carbono en los alcances 1, 2 y 3, incorporando tanto las emisiones directas y las derivadas del consumo energético como otras emisiones indirectas vinculadas a su actividad.Entre estas últimas se encuentran las relacionadas con la compra de bienes y servicios, los desplazamientos de los empleados, los viajes de negocio o la gestión de residuos.
Más de 300 delegaciones incluidas
El cálculo realizado por la compañía abarca sus dos sedes corporativas en Madrid y las 308 delegaciones a pie de calle que forman parte de su red comercial en España.
Viajes El Corte Inglés destaca que mantener durante tres años consecutivos el cálculo y registro de la huella de carbono en los tres alcances permite avanzar hacia una gestión más rigurosa y transparente de su impacto ambiental.La inscripción supone también un reconocimiento al trabajo desarrollado por la compañía en materia de sostenibilidad y refuerza su estrategia de medición y gestión de las emisiones asociadas a su actividad.
La sostenibilidad gana peso
La compañía señala que este tipo de iniciativas contribuyen también a reforzar la confianza de clientes, proveedores, administraciones públicas y otros grupos de interés, en un contexto en el que los criterios ESG tienen una presencia creciente en las decisiones empresariales.Con esta nueva inscripción, Viajes El Corte Inglés continúa incorporando criterios de sostenibilidad a su actividad y avanzando en la adaptación de su gestión tanto a las exigencias regulatorias como a las expectativas de sus diferentes grupos de interés.