El objetivo es crear una norma basada en el contexto de las normas ISO y centrada en la actividad específica que realizan los organizadores de congresos. Entre otras cosas, se pretende que regule la capacidad de gestión de las empresas, el equipamiento de las oficinas, la preparación y el perfil de los empleados, el sistema de trabajo de una Secretaría Técnica en un congreso y el tema de la fiscalidad.
"La norma la inspiramos nosotros", afirma el presidente de OPC España, Julio Abreu, quien señala que la finalidad principal de esta regulación es que "proteja a los clientes ante las empresas que dicen ser organizadores profesionales de congresos y no lo son". Una empresa que cumpla con la norma que se cree significará "que tiene un gran conocimiento y experiencia en el Sector y que cumple con todo, sobre todo, en todo lo relacionado a la fiscalidad", comenta Abreu.
Además, esta regulación permitirá luchar contra el intrusismo que sufren las empresas OPC. "Queremos competir con las mismas normas y las mismas condiciones", indica el presidente de OPC España que, desde su presidencia en el Federación Europea de OPC (EFAPCO), también pretende impulsar medidas de calidad a nivel internacional para los organizadores.
Hasta el momento, ICTE, AENOR y OPC España han mantenido las primeras reuniones y conversaciones sobre la elaboración de la norma, pero es un proceso laborioso que llevará tiempo su desarrollo, pero que tendrá una colaboración estrecha la Federación Española de OPC.











