Está diseñada para operar tanto en canales tradicionales como chat, email, teléfono o WhatsApp
Mirai ha presentado Mirai AI Infrastructure, una nueva infraestructura conversacional y agéntica orientada a transformar la distribución hotelera y potenciar la venta directa. La solución permite a los hoteles responder consultas, cotizar estancias y completar reservas directamente dentro de una conversación, sin necesidad de redirigir al usuario a una página web.
La plataforma está diseñada para operar tanto en canales tradicionales como chat, email, teléfono o WhatsApp, como en asistentes de inteligencia artificial como ChatGPT, Claude o Gemini. Todo el proceso, incluida la transacción, se realiza dentro del entorno conversacional, manteniendo sistemas de pago seguros integrados en el motor de reservas.
Este lanzamiento introduce un cambio en el modelo de relación entre hotel y cliente, al desplazar el foco desde la web tradicional hacia la conversación como nueva interfaz. De este modo, el proceso de reserva puede iniciarse y completarse de forma natural a partir de una simple consulta del usuario, sin depender de formularios o flujos de navegación convencionales.
Más claves
La propuesta de Mirai no se limita a añadir funcionalidades de inteligencia artificial, sino que implica una reconfiguración completa de la arquitectura tecnológica de la venta directa. La infraestructura unifica contenido, inventario, reglas comerciales e inteligencia conversacional en un mismo núcleo operativo, permitiendo una experiencia coherente en todos los canales.
El sistema integra distintos componentes, entre ellos un motor de reservas adaptado al lenguaje natural, una base de conocimiento centralizada, una capa de inteligencia conversacional, herramientas de control y analítica, y un protocolo de conexión que facilita la integración con asistentes externos de IA. Esta estructura permite a los hoteles mantener el control de su distribución mientras automatizan procesos y mejoran la eficiencia operativa.
Según Pablo Delgado, la nueva infraestructura convierte el motor de reservas en una capacidad presente en cualquier canal donde se encuentre el cliente, lo que permite a los hoteles gestionar la relación directa con el huésped en un entorno cada vez más dominado por la inteligencia artificial, sin perder coherencia ni control sobre la venta.