Aún así, optan por otros destinos españoles con temperaturas más suaves o ajustan las fechas de sus viajes
El cambio climático comienza a influir de forma cada vez más visible en el comportamiento del turismo internacional en España. Un estudio de CaixaBank Research concluye que las experiencias de calor extremo durante las vacaciones reducen la probabilidad de que los turistas extranjeros regresen al país y, cuando lo hacen, les llevan a elegir destinos con temperaturas más moderadas.
No obstante, este fenómeno afecta igualmente a otros destinos europeos, muchos de los cuales están menos preparados para afrontar las olas de calor. Además, el contexto geopolítico, marcado por el conflicto en Oriente Medio, ha favorecido parcialmente a España al reforzar su percepción como un destino seguro.
La investigación, elaborada a partir de datos anonimizados de pagos realizados con tarjetas extranjeras en terminales de CaixaBank y complementada con información climática, incorpora datos correspondientes a 2024 y 2025. Según sus conclusiones, los turistas que experimentan temperaturas excepcionalmente altas durante su estancia muestran una menor predisposición a regresar, hasta el punto de que, en los episodios más extremos, la probabilidad de repetir visita es aproximadamente un 15% inferior respecto a quienes disfrutan de condiciones meteorológicas más próximas a la media histórica.
El estudio también observa que quienes deciden volver modifican su comportamiento para evitar las condiciones térmicas más adversas. En lugar de cambiar de país, los viajeros suelen mantener su preferencia por España, pero optan por destinos concretos con temperaturas más suaves o ajustan las fechas de sus viajes. Esta adaptación se produce, por ejemplo, mediante la elección de municipios costeros más frescos o zonas de mayor altitud.
Los datos reflejan además un elevado grado de fidelidad hacia determinadas tipologías de destino. Más del 85% de los turistas internacionales repetidores que eligieron destinos mediterráneos en 2024 volvieron a escoger este tipo de destinos en 2025, aunque dentro de esa misma categoría buscaron ubicaciones con mejores condiciones climáticas para minimizar el impacto de las altas temperaturas.
Adaptación de la oferta
Para CaixaBank Research, estos resultados ponen de manifiesto que el cambio climático constituye no solo un reto ambiental, sino también un factor que puede afectar a la competitividad del turismo español a largo plazo.
Ante este escenario, el estudio subraya la importancia de adaptar la oferta turística para preservar la calidad de la experiencia del visitante. Entre las medidas propuestas figuran la mejora del confort térmico en alojamientos y espacios públicos, la ampliación de zonas de sombra, el refuerzo de la eficiencia energética, la adaptación de horarios y la diversificación de actividades en espacios interiores y exteriores.