El gasto internacional crecerá más en las comunidades tradicionalmente menos turísticas
España afronta una temporada de verano marcada por el buen comportamiento de la demanda internacional: según las previsiones de Turespaña, el país recibirá 43 millones de turistas foráneos entre junio y septiembre, un 6% más que el año pasado, mientras que el gasto se situará en torno a los 64.000 millones de euros, lo que supone un crecimiento del 10% interanual.
Estas cifras muestran tanto la apuesta por un cambio del modelo turístico, reflejado en el mayor crecimiento del gasto frente al de los visitantes, como el poder de atracción turística en el extranjero que tiene el país, pese al convulso contexto internacional.
En la presentación de estos resultados, el ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu, ha destacado el despliegue de la ‘Estrategia Turismo España 2030’, que considera “un hito pionero” en la tarea de gobernar el turismo. Esta hoja de ruta, sumada a los 3.4000 millones de euros del Plan de Modernización y competitividad del Sector Turístico, están impulsando la calidad y la competitividad de la industria nacional.
Hereu también ha subrayado el impacto de las políticas de desconcentración de flujos y es que el gasto de los viajeros internacionales crecerá más en las comunidades tradicionalmente menos turísticas que en las comunidades de destino principal.
Según lo proyectado, en junio, julio, agosto y septiembre, las comunidades no principales experimentarán unas tasas interanuales de crecimiento del gasto de entre el 8% y el 10%, mientas que las tasas de crecimiento de las seis comunidades principales —Andalucía, Comunidad de Madrid, Cataluña, Comunidad Valenciana, Baleares y Canarias— fluctuarán en una horquilla entre el 5% y el 6%.
Un 2026 marcado por la resiliencia
A esto, se suma el buen estado de salud del Sector. Hasta mayo, los visitantes aumentaron un 5%, superando los 36 millones, mientras que el gasto creció un 7,8% hasta los 50.200 millones de euros. Por su parte, la afiliación turística está en máximos con más de tres millones de trabajadores ocupados, además de que la temporalidad en el primer trimestre del año fue inferior a la del conjunto de la economía.
A pesar de este contexto y las buenas previsiones para el verano, el ministro ha asegurado que el Gobierno encara el resto del año con una actitud de “tranquilidad vigilante y optimismo razonable”.