La Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), acaba de firmar una declaración global sobre transporte aéreo y cambio climático junto con otras compañías líderes de la industria aérea, por la que se comprometen a abordar el cambio climático. El acuerdo, calificado de "histórico" por la Asociación, ha sido suscrito por el director general de IATA, Giovanni Bisignani durante la tercera Cumbre de Aviación y Medioambiente de Génova, Suiza.
El objetivo es convertir al Sector del transporte aéreo internacional en "un punto de referencia" de la lucha contra el cambio climático, según palabras de Bisignani. Con éste, el Sector prevé "dar un paso adelante" y alcanzar una mejora del 25% en cuanto a eficiencia energética para el año 2020, y, "lo que es más importante, nos conducirá a lograr unas emisiones libres de carbón en la industria", asegura Bisignanni. En la actualidad, las emisiones contaminantes por parte del transporte aéreo internacional suponen un 2% del total, lo que supone alrededor de 700 millones de toneladas anuales.
"Junto con la seguridad, la responsabilidad medioambiental es una de las principales promesas realizadas por el sector de la aviación", señala Bisignani. De hecho, IATA afirma que tomaron este tipo de iniciativas mucho antes de que se firmara el protocolo de Kioto (1997), obteniendo "impresionantes resultados". Uno de los resultados a los que el director general de IATA hace referencia es, entre otros, una mejora del 70% en la eficiencia del petróleo durante las últimas cuatro décadas.
Participación de las Administraciones públicas
A juicio de Bisignani, los Gobiernos deben tomar parte en la iniciativa contra el cambio climático "si queremos tener éxito". La actividad de las administraciones debería ir encaminada a la realización de investigaciones más efectivas sobre tecnologías no contaminantes y trabajar de forma conjunta en la creación de sistemas globales de gestión. "De esta forma se podrían ahorrar hasta 12 millones de toneladas de CO2 de una sola vez", concluye Bisignani.





