Aunque la venta de la cadena Reed Roof Inn le ha supuesto a Accor una pérdida de 174 millones de euros, su cifra de negocio ascendió a 8.121 millones de euros, un 6,8% más que en 2006. La empresa destaca que estos resultados reflejan "un fuerte crecimiento de sus dos actividades: los servicios y el negocio hotelero". En 2007, aumento de su facturación hotelera creció el 5,8%.
Según el director general de Accor, Gilles Pélisson, su división hotelera "se beneficia de la dinámica del ciclo hotelero en Europa desde mediados del año 2005, a la vez que en el aumento de la tasa de ocupación y el de los precios medios". En Europa, la facturación de la cadena se elevó el 6,5%. Según Pélisson, 2007 ha sido "la ‘hoja de ruta’ se ha respetado y ahora empezamos 2008 con un buen mes de enero en nuestras dos actividades estratégicas y un perfil de grupo más resistente a los ciclos económicos", asegura.
Reorganización de sus marcas y crecimiento
Tras el lanzamiento de su marca económica, All Seasons, la cadena ya cuenta con 10 hoteles en Francia y espera cerrar 2008 con "un mínimo" de 40 nuevos establecimientos en Europa. A esta oferta se suma la reorganización de Sofitel, así como la también inauguración de la marca Pullman, en la gama alta, con la que Accor busca llegar a 300 hoteles hasta el año 2015 a través del arrendamiento y la gestión.
Las aperturas de 2007 se realizaron en un 92% en la hotelería económica y de gama media, en un 38% en los países emergentes y en un 93% mediante contratos de alquileres variables,gestión o franquicia. Para el periodo 2006-2010, la compañía espera sumar 200.000 nuevas habitaciones a su oferta.




