Los directores generales comparten y persiguen el objetivo de su empresa, señala la mayoría de empleados, según un sondeo elaborado por la consultora Krauthammer, especializada en formación de personal y directivos. Muchas menos personas ven a su superior como alguien capaz de construir una marca, aunque sólo "una minoría", asegura, ve a su director general como un "modelo a seguir".
"Resulta interesante ver que en muchas áreas principales, como su capacidad para crear una red de contactos, la ética personal y las habilidades de presentación, los directores generales parecen hacerlo bien a ojos de sus empleados", afirma el jefe del departamento de Investigación de Krauthammer, Ronald Meijers. "No obstante, existen áreas en las que la gente piensa que necesitan asesoramiento, como en el desarrollo del capital humano, el liderazgo de equipos y su disposición a recibir feedback". Unos datos "interesantes", afirma el responsable, ya que se trata de habilidades que "a menudo asumimos" en un director general.
En la encuesta, realizada a nivel europeo, se exploraron once ámbitos a niveles corporativos y personales, vitales para el rendimiento de un director general, entre los que se encuentran el desarrollo e implantación de estrategias; desarrollo del capital humano; capacidad para crear redes de contactos; ética empresarial,o el liderazgo de equipos, entre otros.
Variedad de opiniones a la hora de valorar a los directivos
A pesar de la variedad de criterios que los empleados tienen de su director General, el 71% de las personas cree que la viabilidad de su empresa es sostenible, y aproximadamente el mismo número está de acuerdo en que su empresa consigue los objetivos financieros. Un "desafío" al que parece que se están enfrentando los Directores Generales es su capacidad para buscar y recibir opiniones y formación en las áreas en las que no lo están haciendo tan bien.
El aprendizaje con humildad y autoevaluación "debería considerarse como un proceso continuo en los niveles más altos de dirección", afirma Meijers, aunque sólo el 40% de los encuestados asegura que su superior está "abierto a las opiniones" de sus empleados, según el sondeo.