ALA sostiene que las tasas se podrían rebajar aún más
La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha respaldado a las aerolíneas en su propuesta de reducir las tarifas aeroportuarias durante el periodo 2027-2031. En su informe sobre el DORA III, el organismo plantea una bajada anual del 0,59% en las tarifas y corrige varios de los parámetros utilizados por el gestor aeroportuario en su propuesta regulatoria inicial, todo sin comprometer el plan inversor previsto.
La valoración de la CNMC ha sido recibida de forma positiva por la Asociación de Líneas Aéreas (ALA), que considera que el criterio del regulador independiente debe tener un peso relevante en la decisión final que adopte el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible sobre el nuevo Documento de Regulación Aeroportuaria.
El nuevo marco regulatorio coincide con un periodo en el que AENA prevé ejecutar cerca de 10.000 millones de euros en inversiones aeroportuarias reguladas. Sin embargo, la CNMC considera que existe margen suficiente para compatibilizar ese esfuerzo inversor con una reducción de las tarifas gracias a una revisión a la baja del coste de capital, una estimación más moderada de los costes operativos y unas previsiones de tráfico superiores a las planteadas por el gestor aeroportuario.
Corrección de las previsiones
Según las aerolíneas, la combinación de estos factores demuestra que la red aeroportuaria española puede seguir desarrollándose y modernizándose sin trasladar mayores costes a las compañías ni a los pasajeros. El presidente de ALA, Javier Gándara, ha señalado que el informe “constata que las previsiones de AENA para estimar los principales parámetros que determinan las tarifas aeroportuarias necesitan corrección” y ha reclamado que la Dirección General de Aviación Civil tenga muy en cuenta las conclusiones del supervisor.
No obstante, la patronal aérea considera que la reducción propuesta por la CNMC podría incluso ser más profunda. ALA sostiene que, aplicando las estimaciones del regulador sobre coste de capital y costes operativos junto con las previsiones de crecimiento del tráfico que maneja el Sector, sería posible plantear una rebaja superior sin poner en riesgo la viabilidad económica del sistema aeroportuario.