Estados Unidos ha registrado una aceleración más pronunciada
La celebración de la Copa Mundial de la FIFA 2026 está comenzando a impactar en las dinámicas del turismo global, con un aumento del interés por viajar a Estados Unidos, Canadá y México, aunque con una evolución desigual entre los tres mercados. Así lo señala un informe elaborado por Data Appeal y Mabrian, en colaboración con PredictHQ.
El estudio destaca que el crecimiento de la demanda turística no garantiza por sí mismo un aumento proporcional de llegadas, ya que factores como la conectividad aérea, la fortaleza del turismo doméstico y la capacidad operativa de los destinos serán determinantes para capitalizar el evento.
En términos de demanda internacional, México muestra un crecimiento sostenido en intención de viaje desde comienzos de 2026, mientras que Estados Unidos ha registrado una aceleración más pronunciada en el primer trimestre del año. Canadá, por su parte, mantiene una evolución más gradual. A nivel urbano, ciudades como Boston, Ciudad de México y Vancouver concentran algunos de los mayores incrementos, mientras que Nueva York refuerza su posición como hub turístico global.
La conectividad aérea emerge como un factor clave para el sector turístico y las aerolíneas. Estados Unidos se posiciona como principal puerta de entrada internacional, con conexiones directas con 40 de las 48 selecciones participantes, frente a 32 en Canadá y 18 en México. Este diferencial sitúa al país como nodo central en la distribución de flujos turísticos durante el torneo, especialmente desde mercados europeos como Reino Unido, Francia, Alemania, España y Países Bajos.
El turismo doméstico también jugará un papel relevante, particularmente en Estados Unidos, donde la intención de viaje interno hacia las ciudades anfitrionas ha crecido de forma significativa. Este factor contribuirá a sostener la demanda en periodos de alta concentración de visitantes internacionales.
Gran impacto
Desde el punto de vista económico, el informe estima que el evento generará alrededor de 4.300 millones de dólares en gasto turístico, con más del 80% concentrado en el alojamiento, seguido de restauración. Los precios hoteleros ya reflejan esta presión de demanda, con incrementos más acusados en sedes de partidos clave, como la final en Nueva York/Nueva Jersey o el partido inaugural en Ciudad de México.
El análisis concluye que, más allá del volumen de demanda, el éxito turístico del Mundial dependerá de la capacidad de los destinos para gestionar la conectividad, optimizar precios y garantizar una experiencia homogénea en momentos de alta afluencia, factores críticos tanto para el sector turístico como para las aerolíneas implicadas en la operativa del evento.