El gasto medio diario se situó en 87,35 euros, un 6,8 % más
Andalucía cerró 2025 como un año histórico para el turismo, con resultados que confirman la consolidación de un modelo orientado a la calidad, los ingresos y el empleo, por encima del crecimiento meramente cuantitativo de visitantes. La comunidad recibió 37,9 millones de turistas, un 5,2 % más que en 2024, pero fue la generación de riqueza y empleo la que marcó los registros más destacados del ejercicio.
Los ingresos turísticos alcanzaron los 26.938 millones de euros, lo que supone un incremento del 8,4 % en términos nominales y del 3,8 % en términos reales. Este comportamiento permitió superar por primera vez los 30.000 millones de euros de impacto económico total, reforzando el peso estratégico del turismo en la economía andaluza.
El consejero de Turismo y Andalucía Exterior, Arturo Bernal, ha subrayado que “este 2025 ha sido, sin duda, un año histórico para el turismo andaluz”, al tiempo que ha destacado que los datos “confirman la solidez de un modelo que prioriza la calidad, el ingreso y el empleo”. Según Bernal, el Gobierno de Juanma Moreno “ha construido una nueva estrategia turística que cuenta con el respaldo de estos resultados”.
El gasto turístico continuó creciendo y aportando mayor valor añadido a la economía regional. El gasto medio diario se situó en 87,35 euros, un 6,8 % más que el año anterior, mientras que el gasto por estancia alcanzó los 542 euros, con una duración media de los viajes de 6,2 días. Estas cifras reflejan una evolución hacia un turismo más rentable y con mayor impacto económico y social.
En el ámbito del empleo, 2025 marcó un nuevo máximo histórico con una media de 482.000 personas ocupadas en el sector turístico, alcanzando picos de hasta 531.000 trabajadores en el tercer trimestre del año. El crecimiento interanual fue del 10,1 % y el turismo concentró el 43 % de todo el empleo creado en Andalucía durante el ejercicio, consolidándose como uno de los principales motores del mercado laboral.
“El turismo es un motor fundamental para la prosperidad de Andalucía y para la creación de oportunidades laborales estables y de calidad”, ha señalado Bernal, quien ha añadido que “hemos dejado atrás el modelo que priorizaba únicamente el número de turistas para centrarnos en el impacto real de esta industria en el bienestar de los andaluces”. El consejero ha destacado también el papel de la innovación, la promoción segmentada y la cogobernanza para lograr un crecimiento “inteligente y sostenible”.
Avance en calidad y redistribución
La mejora de la calidad del empleo fue otro de los hitos del año, con una reducción de la temporalidad desde el 41 % en 2019 hasta el 20 % en 2025. Este avance refuerza la profesionalización del sector y su capacidad para ofrecer empleo más estable, al tiempo que consolida al turismo como un pilar estructural de la economía andaluza.
El crecimiento turístico se extendió a todo el territorio, con 775 municipios andaluces recibiendo visitantes y 49 localidades incorporando por primera vez turismo internacional. Todas las provincias registraron avances en viajeros, pernoctaciones y empleo, mientras que la desestacionalización se afianzó como una tendencia estructural. “Estamos construyendo un modelo más equilibrado, sostenible y que llega a cada rincón de nuestra tierra”, ha concluido Bernal, destacando que Andalucía se consolida como un destino competitivo, diverso y preparado para los retos del futuro.











