El Ayuntamiento de Guadalajara ha presentado el proyecto de ejecución de la primera fase de rehabilitación del Alcázar, una actuación que permitirá avanzar en la recuperación de este conjunto patrimonial con el objetivo de transformarlo en el futuro Palacio de Congresos de la ciudad. La intervención, que cuenta con una inversión de 4,5 millones de euros, está previsto que comience en noviembre de 2026 y tendrá un plazo de ejecución aproximado de 24 meses.
La alcaldesa de Guadalajara, Ana Guarinos, ha destacado que el proyecto permitirá recuperar uno de los principales elementos del patrimonio histórico de la ciudad, al tiempo que contribuirá a su transformación urbana. La actuación se enmarca en el Plan de Actuación Integrado (PAI), financiado a través de los fondos europeos EDIL, dentro de una estrategia orientada a la recuperación del patrimonio histórico como motor de desarrollo social, cultural y económico.
Esta primera fase contempla la consolidación y restauración de muros y bóvedas, así como la adecuación de las caballerizas y salones del Alcázar como espacios expositivos. Entre las actuaciones previstas figuran la retirada de elementos añadidos que no forman parte de la configuración original del edificio, la consolidación estructural del conjunto, la restauración de elementos históricos y la mejora de la accesibilidad mediante un recorrido adaptado desde la calle Madrid hasta el museo y su conexión con el Parque Fluvial del Alamín.
Más objetivos
El proyecto también prevé la creación de un centro de interpretación del Alcázar que permitirá explicar las distintas etapas históricas del inmueble. El futuro espacio museístico contará con cerca de 900 metros cuadrados de superficie expositiva y una capacidad aproximada para 400 personas, con el objetivo de reforzar el valor turístico, cultural y educativo del recinto.
Durante la presentación, la arquitecta del estudio LAVILA, Paula Lumbreras, destacó que la propuesta parte del conocimiento de la evolución histórica del Alcázar como base para definir la intervención. Por su parte, el jefe del Servicio de Urbanismo, César Gismera, avanzó que ya se han iniciado los trabajos preparatorios de la segunda fase mediante la adjudicación del estudio arqueológico que permitirá desarrollar el proyecto de transformación de otros dos pabellones del complejo.
Con esta actuación, el Ayuntamiento de Guadalajara pretende garantizar la conservación de un Bien de Interés Cultural y preparar el Alcázar para convertirse en un espacio destinado a la actividad congresual, cultural y turística. El proyecto se desarrollará en tres fases y busca integrar este enclave histórico en la oferta de equipamientos de la ciudad, favoreciendo además la revitalización del centro histórico.