Las vacaciones de verano de los españoles se alargarán hasta los 11 días de media
El verano es el periodo estrella de los viajes y, una vez más, así lo confirman las estadísticas. Según la entidad financiera Oney, pese a la inflación y a la incertidumbre económica provocada por la guerra en Irán, casi el 95% de los españoles se irá de vacaciones estivales este año, sumando además un 3,6% de presupuesto hasta alcanzar los 1.389 euros de media por persona.
Esta cifra se repartirá entre el alojamiento, la mayor partida con 582 euros; el ocio, entre espectáculos, visitas, restaurantes y bares, con 309 euros; el transporte con 281; y otros gastos que computarán un total de 218 euros.
Para hacer frente a estos gastos, los españoles apuestan sobre todo por la previsión: el 71,2% recurrirá parcialmente al dinero reservado antes, mientras que un 15,6% costeará íntegramente el viaje con fondos ahorrados. Por su parte, un 13,2% asegura que no destinará ahorros a sus vacaciones de verano, por lo que financiará el viaje con sus ingresos regulares o acudirá a otras formas de pago alternativas.
Los pagos flexibles, en este caso, se sitúan como una solución cada vez más relevante para los consumidores. El 37% de los españoles considera imprescindible que el establecimiento o proveedor ofrezca la posibilidad de financiación a la hora de reservar sus vacaciones, lo que subraya la presión económica que supone este periodo para algunos viajeros.
En concreto, son los jóvenes de entre 18 y 24 años (60,7%) los que más demandan estas soluciones, así como lo son los hogares con ingresos mensuales inferiores a 2.000 euros (46%). Esta exigencia es también más frecuente entre hombres, el 40,9% afirma que la financiación es un requisito obligatorio, frente al 33,1% de las mujeres.
Xochitl González, CMO de Oney España, sostiene que «los consumidores buscan cada vez más herramientas que les permitan adaptar los pagos a su realidad económica sin renunciar a sus planes. Contar con soluciones de financiación flexibles y transparentes facilita una mejor gestión del presupuesto, especialmente en periodos de mayor gasto como las vacaciones, al permitir distribuir el desembolso de forma más cómoda y previsible».
Todas estas decisiones se ven influidas además por el impacto de la inflación y es que hasta el 78% de los españoles reconoce que el aumento de precios ha influido en el presupuesto de sus vacaciones estivales.
Unas vacaciones más largas, pero con los mismos gustos
Las vacaciones de verano de este año se alargarán dos días más que en 2025 hasta los 11 días de media. En mayor medida, durarán entre cuatro y siete días (33,4%), seguidos de los que se irán de 11 a 15 días (20,5%) y entre ocho y 10 días (12,6%). Tan sólo un 5,2% de los españoles afirma que no saldrá de vacaciones.
Como destino, la playa sigue siendo la opción preferida (49,6%), seguida por los viajes a Europa (28,8%), la montaña (18,9%), la segunda residencia (18,3%) y los destinos fuera de Europa (11,1%).
En este sentido, los viajes cambian en gran medida según el nivel socioeconómico del turista. Los nacionales con rentas más altas se decantan principalmente por destinos internacionales y segundas residencias, mientras que los españoles con ingresos medios prefieren los destinos de montaña. Unas diferencias que dibujan un mapa de destinos diverso, en un verano que se prevé muy positivo para el emisor español.