La Asociación Hotelera y Extrahotelera de Tenerife, La Palma, La Gomera y El Hierro (Ashotel) ha lamentado el colapso circulatorio registrado este fin de semana en el aeropuerto de Tenerife Sur tras la entrada en vigor de la nueva normativa que limita el acceso del transporte discrecional a las plataformas de carga y descarga de pasajeros. La patronal considera que la situación es consecuencia de una política de AENA centrada en la recaudación y no en la mejora de los servicios aeroportuarios.
El presidente de Ashotel, Jorge Marichal, criticó la gestión del gestor aeroportuario y aseguró que existe una falta de inversión, coordinación y planificación. En su opinión, el objetivo de AENA es maximizar sus beneficios sin tener en cuenta el papel estratégico que desempeñan los aeropuertos para la economía y el turismo de Canarias.
La nueva regulación obliga a los buses de transporte discrecional a permanecer en una zona de espera situada fuera del aeropuerto y acceder posteriormente al recinto atravesando una barrera, con un tiempo máximo de una hora para recoger y dejar pasajeros. Según Ashotel, este sistema provocó importantes retenciones en los accesos al aeropuerto mientras numerosos viajeros esperaban en los andenes.
Transferencia de competencias a Canarias
Ante esta situación, la patronal vuelve a reclamar la transferencia de las competencias aeroportuarias a Canarias, al considerar que estas infraestructuras son esenciales para el desarrollo económico del archipiélago y requieren una gestión orientada a garantizar la movilidad y la calidad de la experiencia turística.
Ashotel recuerda que ya manifestó su oposición a esta medida cuando fue anunciada el pasado mes de diciembre, al entender que la tasa no iba acompañada de mejoras en los servicios ni de nuevas infraestructuras de apoyo, como bolsas de espera similares a las existentes en otros aeropuertos turísticos, entre ellos el de Palma de Mallorca. La asociación sostiene que la decisión resulta desigual y perjudica la competitividad del destino.
La organización coincide con la Federación de Empresarios de Transportes (FET) en que el nuevo sistema puede empeorar la experiencia de los visitantes, aumentar la saturación de la terminal de llegadas y dificultar la coordinación entre pasajeros y transportistas. Por ello, reclama la suspensión inmediata de la tasa, una petición respaldada también por el Cabildo de Tenerife, y solicita la creación de una mesa de trabajo con el sector para consensuar soluciones que mejoren la operativa sin perjudicar al transporte ni a los turistas.