Portugal y Francia continúan liderando la llegada de viajeros internacionales
El verano turístico en España arranca con una combinación de demanda sólida y precios contenidos, un escenario que está favoreciendo la planificación anticipada de las vacaciones. Según los datos de Destinia para reservas con fecha de inicio entre junio y septiembre, el precio medio de los viajes dentro de España se sitúa en 61,88 euros por viajero y noche, apenas un 1,06% más que el registrado durante el verano de 2025.
Esta moderación tarifaria está impulsando las reservas hacia los destinos nacionales. La agencia de viajes online registra un crecimiento del 9% en las reservas con destino España respecto al mismo periodo del año anterior, acompañado además de una mayor previsión por parte de los viajeros. El plazo medio de reserva alcanza ya los 83 días de antelación, ocho más que en 2025.
La tendencia difiere de la observada en los viajes internacionales realizados por españoles. Aunque las reservas al extranjero también aumentan, con un crecimiento del 7%, los precios registran una subida mucho más acusada. En este caso, el coste medio alcanza los 62,90 euros por viajero y noche, lo que supone un incremento del 9,12% respecto al verano anterior.
En cuanto a los mercados emisores, Portugal y Francia continúan liderando la llegada de viajeros internacionales que eligen España para sus vacaciones estivales. Ambos países concentran el 58% de las reservas extranjeras, con una cuota del 32% para Portugal y del 26% para Francia. Les siguen Alemania y Reino Unido, con un 8% cada uno, mientras que Italia representa el 7% del total.
Entre los principales mercados europeos destaca especialmente la evolución del Reino Unido, que incrementa sus reservas hacia España un 19% respecto al verano pasado. También registran avances significativos Polonia, con un crecimiento del 18%; Italia, con un 11%; y Alemania, que aumenta sus reservas un 8%.
Comportamiento más racional
Según el análisis de Destinia, estos resultados reflejan un comportamiento más racional por parte de los viajeros, que comparan más opciones antes de reservar y prestan especial atención al coste final del viaje. En este contexto, la estabilidad de los precios en España se convierte en un elemento diferencial para estimular la demanda y mantener la competitividad del destino frente a otros mercados internacionales.
Para Ricardo Fernández, CEO de Destinia, la evolución de la temporada confirma la fortaleza del mercado turístico español. “España llega al verano con una evolución sólida y precios moderados, algo especialmente relevante en un contexto en el que el viajero compara más y planifica con mayor antelación. No se observa un frenazo de la demanda, sino un mercado más racional, en el que la competitividad del precio ayuda a sostener las reservas y a captar tanto al viajero nacional como al internacional”, señala.