Los bancales han definido durante siglos el paisaje y la actividad agrícola de La Gomera. Estas terrazas construidas en las laderas de la isla para aprovechar el terreno forman parte de su identidad cultural y territorial. Hoy, ese legado se ha convertido en la principal inspiración de Bancal Hotel & Spa, un establecimiento que ha transformado una antigua plantación de tomates en un proyecto turístico donde naturaleza, arquitectura y sostenibilidad conviven en equilibrio.
El propio nombre del hotel rinde homenaje a estas construcciones tradicionales. El proyecto ha respetado la topografía original del terreno y se integra en la ladera mediante una estructura escalonada que permite que cada uno de sus espacios disfrute de vistas privilegiadas al océano Atlántico, Tenerife y el Teide. Lejos de alterar el paisaje, la arquitectura busca dialogar con él y reforzar su valor natural y patrimonial.
Senderos, terrazas y muros de piedra seca elaborados con basalto local evocan la historia agrícola de la isla y recuperan la esencia de los antiguos cultivos. El recorrido por el complejo reproduce, en cierto modo, los caminos que durante décadas utilizaron los agricultores gomeros, reforzando la conexión entre el visitante y el territorio.
La rehabilitación integral de este complejo, que permaneció inacabado durante años, ha permitido recuperar un enclave singular mediante una propuesta que combina tradición y contemporaneidad. “Nuestro objetivo nunca fue imponer un hotel al paisaje, sino crear un hotel que naciera de él”, explica David Aguiar, CEO de Bancal Hotel & Spa. “Los bancales cuentan la historia de La Gomera y de quienes la han habitado durante generaciones. Queríamos preservar esa esencia y reinterpretarla a través de una arquitectura respetuosa con el entorno”, añade.
Este planteamiento fue reconocido en 2024 con el premio CaixaBank a la Mejor Rehabilitación de un Hotel de Más de 100 Habitaciones. El galardón destacó la recuperación de un espacio cuya historia ha sido preservada y puesta en valor mediante una intervención arquitectónica integrada en el territorio y respetuosa con el paisaje original.
Más claves
La sostenibilidad constituye otro de los pilares fundamentales del proyecto. El establecimiento opera íntegramente con energía eléctrica y dispone de más de 2.000 módulos fotovoltaicos capaces de generar una parte significativa de la energía que consume. A ello se suman sistemas de reutilización de agua, soluciones de jardinería adaptadas al clima local y una estrecha colaboración con productores y proveedores de la isla para favorecer el consumo de proximidad.
La vegetación desempeña también un papel esencial en la integración paisajística del complejo. Las terrazas han sido ajardinadas con especies autóctonas de bajo consumo hídrico, una apuesta que fue reconocida en 2025 con el VII Premio RSC Hotelera en la categoría Medioambiental. Ubicado frente al Atlántico y muy próximo al Parque Nacional de Garajonay, declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO, Bancal Hotel & Spa se presenta como un ejemplo de cómo la arquitectura contemporánea puede inspirarse en las tradiciones locales para ofrecer una experiencia turística auténtica, sostenible y profundamente conectada con el destino.