El suplemento puede alcanzar los 14 euros
La Autoridad Garante de la Competencia y el Mercado de Italia (AGCM) ha abierto una investigación sobre Volotea por posibles prácticas comerciales desleales relacionadas con el recargo que la aerolínea aplica a determinados billetes ya adquiridos en función de la evolución del precio del combustible. El suplemento, que puede alcanzar los 14 euros por pasajero, forma parte de una política comercial implantada por la compañía bajo la denominación ‘Fair Travel Promise’.
De forma paralela, el organismo regulador ha iniciado un procedimiento cautelar con el objetivo de valorar la suspensión inmediata de esta práctica mientras se desarrolla la investigación. En este proceso, la aerolínea tendrá la oportunidad de presentar sus alegaciones antes de que se adopte una decisión definitiva.
El sistema diseñado por Volotea establece que el importe final del billete puede ajustarse tomando como referencia los precios de mercado del combustible siete días antes de la salida del vuelo. En caso de que el coste del carburante aumente respecto a la referencia utilizada en la compra, la compañía aplica un recargo adicional. Si, por el contrario, los precios disminuyen, los pasajeros reciben una devolución equivalente dentro de los límites establecidos por la aerolínea.
Vulneración de la protección de los consumidores
La AGCM considera que este mecanismo podría vulnerar la normativa de protección de los consumidores al modificar el precio inicialmente mostrado durante el proceso de compra. Según el regulador, la práctica podría inducir a los usuarios a tomar decisiones de reserva basadas en una información incompleta o potencialmente engañosa sobre el coste final del viaje.
Asimismo, el organismo italiano sostiene que el sistema podría generar una presión indebida sobre los pasajeros cuando, pocos días antes de la salida, se enfrentan a la alternativa de aceptar el recargo o modificar sus planes de viaje. A juicio de la autoridad, esta situación podría influir en la decisión de los consumidores de aceptar el ajuste tarifario.
Por su parte, Volotea ha defendido la iniciativa asegurando que, desde su puesta en marcha a mediados de marzo, el 97% de los pasajeros afectados ha mantenido su reserva sin realizar cambios. La compañía sostiene que este nivel de aceptación demuestra que la medida ofrece una alternativa flexible frente a las subidas generalizadas de precios y se ajusta a las expectativas de sus clientes.