Las aerolíneas europeas esperan un 26,2% menos de ganancias
El Sector aéreo experimentará este año grandes cambios en su balance de cuentas. La guerra en Oriente Medio y los altos precios del combustible impactarán de forma muy significativa en la rentabilidad de las aerolíneas: según datos de la IATA, esperan un beneficio neto de 23.000 millones de dólares en 2026, lo que supone un desplome del 51,1% frente a los 45.000 millones de 2025.
Pese a que los ingresos (+9,4%) y el número de pasajeros (+2,4%) mantienen sus perspectivas de crecimiento, el rápido aumento del 70% en el precio del combustible derivado del conflicto provocará que el margen de beneficio caiga hasta el 2% frente al 4,2% registrado el pasado ejercicio.
El año avanza y, aunque los costes se están intentando mitigar, el Sector acabará achacando el impacto de la guerra. Willie Walsh, director general de la IATA, explica que “parte del coste adicional se está recuperando mediante el ajuste de precios y la mejora de la eficiencia, pero no será suficiente para mantener la rentabilidad al nivel del año anterior. Las aerolíneas más pequeñas, que comenzaron el año con balances débiles, sin duda están teniendo dificultades”.
Esta pérdida se ve también reflejada en la rentabilidad del capital invertido (ROIC), que este año será del 4,3%, 2,3 puntos porcentuales menos que en el ejercicio anterior. Además, esta cifra se sitúa notablemente por debajo del coste medio ponderado del capital, estimado en un 8,5%, lo que pone de relieve la debilidad estructural del Sector, que traslada de forma rápida la crisis de rentabilidad a la eficiencia del capital.
Oriente Medio cae, pero el resto de regiones mantienen su rentabilidad
La guerra impactará de forma muy diferente en las distintas partes del mundo. En su centro geográfico, Oriente Medio registrará unas pérdidas de 4.300 millones de dólares. La reducción de capacidad, las cancelaciones de vuelos, las interrupciones operativas y el aumento del precio del combustible están elevando los gastos, mientras que la disminución del tráfico de pasajeros está repercutiendo en los factores de ocupación.
“Las aerolíneas del Golfo se enfrentan a la incertidumbre operativa tras el cierre casi total del espacio aéreo al estallar la guerra. Estas aerolíneas están haciendo un trabajo extraordinario para mantener la conectividad, pero los importantes impactos financieros son inevitables”, señala Walsh.
Por el contrario, el resto de regiones prevén mantener beneficios, aunque a niveles muy inferiores a los de 2025. Por ejemplo, las aerolíneas europeas esperan 9.600 millones de dólares en ganancias, lo que supone un retroceso del 26,2% respecto a los 13.000 millones logrados el año pasado. Un porcentaje muy similar al que espera América del Norte (-24,2%), mientras que la caída de Asia-Pacífico se dispara hasta el 32,7%.