La tecnología gana protagonismo en la planificación turística
El 77% de los españoles tiene previsto viajar durante el verano de 2026, principalmente entre julio y septiembre, según el Barómetro de Vacaciones elaborado por Europ Assistance en colaboración con Ipsos. Esta cifra supone un ligero descenso de tres puntos respecto a 2025, pero confirma la estabilidad de la demanda turística pese al contexto económico y geopolítico.
El estudio refleja un perfil de viajero más selectivo y consciente, que prioriza destinos seguros y ajusta sus decisiones a factores como el coste o la estabilidad internacional. En este sentido, el presupuesto medio se sitúa en 1.758 euros, prácticamente sin variación interanual, lo que indica una consolidación del gasto turístico.
En cuanto a los hábitos de viaje, el turismo nacional mantiene su peso como principal opción, con un 55% de los españoles que planea viajar dentro del país, mientras que un 30% optará por destinos internacionales. La costa continúa siendo el entorno preferido, elegida por el 55% de los viajeros, frente al 38% que se inclina por destinos urbanos. En términos de transporte, el coche (50%) y el avión (46%) concentran la mayoría de desplazamientos, mientras que el hotel sigue liderando como tipo de alojamiento (48%), por delante de los apartamentos turísticos (28%).
El contexto internacional influye de forma directa en la toma de decisiones. El 71% de los encuestados reconoce que los conflictos geopolíticos afectan a su intención de viajar, mientras que el 79% señala la inflación y el coste de vida como factores determinantes a la hora de elegir destino. Estas variables explican también la menor intención de viajar a determinados países con mayor inestabilidad política.
Otros factores
En paralelo, la tecnología gana protagonismo en la planificación turística. Un 26% de los españoles utiliza ya herramientas de inteligencia artificial para organizar sus viajes, especialmente en la creación de itinerarios, la gestión de coberturas y la comunicación en destino. Esta tendencia, aunque creciente, se sitúa todavía por debajo de otros mercados internacionales.
El informe también pone de relieve una mayor sensibilidad medioambiental: el 44% de los viajeros españoles afirma que el impacto ecológico de los desplazamientos influye en sus decisiones, consolidando la sostenibilidad como un factor relevante en la demanda.
A nivel global, la intención de viajar se mantiene elevada, con ocho de cada 10 personas mostrando interés por desplazarse en 2026. No obstante, el sector evoluciona hacia un modelo más prudente, en el que la seguridad, el control del gasto y la planificación anticipada condicionan cada vez más el comportamiento del viajero.