Por otra parte, el informe de la ECC estima que en 2006, las cruceristas que operan en territorio europeo invirtieron más de 4.100 millones de euros en la construcción y mantenimiento de los barcos, mientras que a finales del mismo año los astilleros europeos ya tenían peticiones para la construcción de 36 cruceros por valor de 14.900 millones de euros. Además, en 2006 también se advirtió un significativo aumento del 20% del personal ocupado en dicho segmento en Europa, superando así la cifra de 225.000 trabajadores.
Italia, el principal país receptor
Asimismo, la marítima continuó mostrando unos porcentajes de variación elevados. Comparando las cifras obtenidas entre 1995 y 2006, la llegada de turistas mediante esta vía experimentó un gran crecimiento, pasando de 5,7 millones de pasajeros a 15,5 millones. En cuanto a la distinción entre los diferentes países receptores de esta clase de viajeros, Italia se consolidó como el principal destino, seguido por España, Grecia y Francia, con 2,7 millones, 2,5 millones y 1,3 millones de llegadas, respectivamente. En Italia, este segmento dio empleo a más de 74.000 personas, lo que supuso un aumento del 21% respecto a 2005. Además, las navieras del país transalpino invirtieron cerca de 1.450 millones de euros en la ampliación y actualización de sus flotas.
Durante el mismo periodo de tiempo —entre 1995 y 2006— , el número de europeos que se fueron de crucero se triplicó, llegando hasta 3,4 millones de viajeros. Además, el estudio de la ECC augura un constante incremento de la demanda en este segmento, llegando a un total de 5,5 millones de cruceristas europeos en 2015.




