La devoción de los franceses que viajan de forma recurrente a nuestro país, es sin duda, descubrir los mercados locales de los diferentes barrios de la ciudad que visitan.
Por su parte, los italianos son aficionados a una de las fiestas más famosas de la capital de Navarra, hacen sus reservas con más de dos meses de antelación y cada año son más los que se desplazan hasta allí para vivir los encierros en primera persona y disfrutar del ambiente festivo que respira en Pamplona.
A diferencia de lo que se piensa, los alemanes no viajan a España solo por su gran oferta de actividades nocturas, lo hacen en busca de un buen vino. Sí, les encantan los vinos españoles, disfrutan visitando distintas bodegas y participando en catas, aunque siempre acompañadas de un buen jamón.
Los americanos son los que más dinero gastan en nuestro país, aún así su capricho no es nada caro y es que las patatas bravas son las encargadas de despertar su curiosidad. Se interesan mucho por visitar el casco histórico de la ciudad dónde se hospedan y aprovechan sus ratos de descanso para llenar la tripa de estas ricas patatas picantes que les hacen volver una y otra vez a España.











