Los resultados del verano para el emisor español se pueden calificar en términos generales como buenos. La temporada alta de las ventas, tanto en las agencias minoristas como por parte de los turoperadores (que venden sus programaciones a través de agencias), consolida el cambio de tendencia apuntado en 2014. La recuperación del emisor, salvo excepciones, es un hecho. Salvo que estemos ante un espejismo —o uno de esos temidos dientes de sierra estadísticos— todo parece apuntar a una recuperación del consumo de viajes y vacaciones, especialmente en las familias.

