El Instituto de Turismo de España (Turespaña), organismo autónomo dependiente del Ministerio de Industria y Turismo, ha publicado los Estudios de Mercado 2026 correspondientes a 28 mercados turísticos estratégicos para España, además de informes básicos sobre otros 13 mercados emisores. Los documentos, elaborados por la Red de Consejerías de Turismo en el Exterior, analizan la evolución de la demanda turística internacional, el posicionamiento de España en los principales mercados, las tendencias de viaje y las perspectivas de futuro.
Entre las principales conclusiones, Turespaña destaca que España mantiene su posición de liderazgo entre los grandes destinos turísticos internacionales. El país continúa siendo el principal destino internacional para los viajeros procedentes de Reino Unido, Alemania, Francia, Portugal y Países Bajos, además de situarse entre las opciones preferentes para turistas de Irlanda, Bélgica, Italia, Suiza, Polonia y los países nórdicos.
En los mercados americanos, España conserva una posición destacada como destino europeo de referencia, especialmente en México, así como entre los viajeros de Estados Unidos y Canadá. En Asia, los estudios señalan que el país ha consolidado una imagen asociada a la cultura, la gastronomía, el patrimonio y las experiencias auténticas, situándose entre los destinos europeos más atractivos para mercados como Japón, Corea del Sur, China e India.
Los informes también reflejan que España alcanzó en 2025 nuevos máximos históricos tanto en llegadas de turistas internacionales como en gasto turístico. El gasto medio diario se situó en 195 euros por viajero y continuó creciendo a un ritmo superior al de las llegadas, reforzando la estrategia orientada a incrementar el valor añadido de la actividad turística. Asimismo, destacan la evolución de los mercados de larga distancia, cuyos viajeros presentan elevados niveles de gasto y un peso creciente para el turismo español.
Más claves
Según Turespaña, la imagen de España continúa apoyándose en atributos como la diversidad cultural y territorial, el clima, la gastronomía, el patrimonio histórico y artístico, los paisajes naturales, la oferta urbana y la hospitalidad. Además, los estudios muestran que los turistas internacionales valoran cada vez más las experiencias auténticas, la cultura local, la enogastronomía, el bienestar, el deporte y la naturaleza, factores que favorecen la diversificación de la demanda y el posicionamiento en segmentos de mayor valor añadido.
Los informes identifican también la conectividad aérea como uno de los principales factores de competitividad del destino España. El país mantiene una amplia red de conexiones con los principales mercados emisores europeos, americanos y asiáticos, reforzada por la recuperación progresiva de los enlaces de largo radio y la incorporación de nuevas rutas internacionales. En paralelo, la seguridad, la estabilidad y la confianza adquieren un papel cada vez más relevante en la elección de los destinos turísticos, un ámbito en el que España conserva una imagen sólida.
Por último, Turespaña señala que entre las principales oportunidades para el turismo español figuran el crecimiento de los mercados de larga distancia, el incremento del gasto turístico internacional, la demanda de experiencias de alto valor añadido y la diversificación territorial y estacional de los flujos turísticos. Entre los principales desafíos destacan la incertidumbre geopolítica internacional, el aumento de los costes del transporte aéreo, la presión sobre determinados precios turísticos y la necesidad de seguir avanzando hacia un modelo basado en el valor, la sostenibilidad y la mejora continua de la experiencia del viajero.