El turista español se caracteriza por estancias medias de alrededor de 14 días
Tailandia se consolida un año más como uno de los destinos turísticos más demandados a nivel mundial, tras cerrar 2025 con un total de 32,9 millones de visitantes internacionales. Esta cifra no solo confirma la fortaleza del país como destino global, sino que supone una mejora significativa respecto a los registros alcanzados en 2024, reforzando su posición en el panorama turístico internacional.
El mercado español ha vuelto a marcar un récord histórico, con 216.249 visitantes en 2025, casi 9.000 más que el año anterior. Este crecimiento sitúa a España como uno de los mercados emisores más dinámicos hacia el destino asiático y refleja el creciente interés de los viajeros españoles por Tailandia.
El conjunto del sur de Europa también ha mostrado un comportamiento especialmente positivo. Los mercados de España, Italia, Turquía, Portugal, Grecia, Chipre e Israel alcanzaron de forma conjunta 1,1 millones de turistas en 2025, lo que representa un crecimiento del 22,49 % respecto a 2024. Estos resultados evidencian el atractivo creciente de Tailandia entre los viajeros del área mediterránea.
En este contexto, los mercados de larga distancia continúan desempeñando un papel clave para el destino. Durante 2025, Tailandia recibió 10,8 millones de visitantes procedentes de mercados lejanos, lo que supone el 32 % del total de llegadas internacionales, consolidando el peso estratégico de estos emisores en la estructura turística del país.
Mercado de alto valor
España se posiciona como un mercado de alto valor para Tailandia, especialmente por el perfil de sus viajeros. La Autoridad de Turismo de Tailandia destaca que el turista español se caracteriza por estancias medias de alrededor de 14 días, un elevado nivel de gasto y una clara preferencia por experiencias culturales y naturales, que suelen combinarse con destinos de playa en el sur del país.
Los principales periodos de viaje del turista español se concentran en los meses de verano, especialmente agosto, y en la temporada invernal, con mayor afluencia en noviembre y diciembre. Esta distribución contribuye a una mayor diversificación temporal de la demanda y favorece la desestacionalización del destino.
Además, el mercado español presenta un notable potencial en segmentos específicos como bodas y lunas de miel, así como en el turismo LGBTQ+. Estos segmentos se ven impulsados por la percepción de Tailandia como un destino acogedor, inclusivo y seguro, valores que refuerzan su atractivo entre viajeros que buscan experiencias diferenciales.
Con estos resultados, Tailandia refuerza su estrategia de consolidación en los mercados europeos y, en particular, en el sur de Europa, apostando por un turismo de mayor valor añadido, estancias más largas y un posicionamiento basado en su riqueza cultural, natural y gastronómica.











