Existía un acuerdo entre los hoteleros asturianos y el Ayuntamiento. Mientras que los primeros costearon la instalación de las señales indicativas para turistas, el segundo se comprometía a su mantenimiento. Sin embargo, una ordenanza municipal pretende cobrar ahora a los establecimientos una tasa anual cercana a los 500 euros por señal. Ante semejante despropósito, y sin conseguir acuerdo por otros medios, las asociaciones de la zona han presentado una serie de solicitudes para quitar las indicaciones de las calles. Es un servicio al turista, dicen los hoteleros, y no debería convertirse en una tasa más.

