Ante este panorama, ya ha comenzado la edificación de un nuevo aeropuerto, que estará operativo a partir de 2010 y podrá albergar 24 millones de pasajeros al año. Inicialmente, el aeródromo contará con dos pistas de despegue y una terminal. Una vez concluida su fase final, prevista para el año 2015, su capacidad aumentará hasta los 50 millones de pasajeros.
Pero, además de la importancia de la edificación de este aeropuerto, el gran impulso procederá de Qatar Airways, que va a efectuar un multimillonario pedido de 200 aviones por valor de 30.000 millones de dólares. En este sentido, el consejero delegado de la compañía aérea, Akbar Al Baker, ha expresado que su intención es "invertir y mantener una creciente flota de jóvenes y modernos aviones que operen a los centros de ocio y negocio más importantes de todo el mundo".
Por otra parte, Al Baker ha resaltado la posición geográfica de Doha, "ciudad ubicada en el corazón de Oriente Medio", lo que les permitirá ofrecer "excelentes conexiones". En la actualidad, la compañía aérea qatarí cuenta con 82 rutas internacionales, transportando una media anual de 10 millones de pasajeros.









