«A cambio de casi nada, y utilizando como ariete la contratación de un millar de agentes Vibo, Barceló se ha quedado con el grueso de las cuentas de empresa y de grandes clientes MICE de la red minorista de Orizonia.
Curiosamente —utilizando la estrategia del calamar—, mientras el Grupo Barceló se hacía con tan preciado botín (con la ayuda del ex gestor de Orizonia, Gabriel Subías), sus voceros y simpatizantes acusaban a otros —como Globalia o Viajes El Corte Inglés— precisamente de lo que ellos mismos estaban haciendo, en un ejercicio de manipulación digno de pasar a la historia de la peor manipulación que imaginarse pueda.
Todo ello, con la cooperación necesaria de Prensa turística de Palma, que no ha dudado en dar cabida a un tropel de injurias y difamaciones, desde comentarios interesados en Internet, amparados por un cobarde anonimato y la impunidad con la cual actúan quienes están convirtiendo a la Red en una cloaca».