Esta inciativa se enmarca en el 'Programa de Eficiencia Energética en Operaciones de Vuelo' que tiene como fin disminuir las emisiones de CO2 de la atmósfera, mediante un menor consumo de combustible.
Para el 2025, Iberojet prevé que este conjunto de medidas reduzca hasta 3.000 toneladas la emisión de CO2 de sus vuelos anualmente
Para poder reducir el consumo de combustible y de emisiones de CO2 en vuelo, la Organización de Aviación Civil Internacional de la Naciones Unidas (OACI), en su última revisión del Manual para el Atlántico Norte en febrero de 2022, ha permitido la aplicación del OWAFS (operaciones sin velocidad fija asignada, o por su denominación en inglés, operations without an assigned fixed speed) durante el vuelo, con el objetivo de que las aeronaves puedan utilizar la velocidad óptima en función de las condiciones de su entorno, reduciéndola o aumentándola según las condiciones atmosféricas y así conseguir las mejoras de consumo y de emisiones descritas.
Iberojet, con el objetivo de profundizar en su política de sostenibilidad y luchar contra el cambio climático, ha comenzado a operar conforme OWAFS.
Antonio Mota, director general de Iberojet, ha comentado en relación con esta nueva forma de operar los vuelos que: “Esta nueva medida supone un paso más en nuestras iniciativas para disminuir el impacto medioambiental de nuestras operaciones. Estas mejoras tienen efectos inmediatos, frente a otras iniciativas, como el uso de SAF, cuyo resultado no será efectivo hasta dentro de unos años, cuando estos combustibles sintéticos estén disponibles de forma generalizada. Estamos actuando desde ya, no solo prometiendo lo que haremos dentro de mucho tiempo. La lucha contra el cambio climático es urgente.”