Precisamente cuando Francia baja el tipo de IVA a la hostelería, el Gobierno de España se plantea una subida genérica de IVA. La pérdida de competitividad que tal medida supone para el receptivo es tan evidente, como su efecto sobre los precios en un Sector Turístico que ha tenido que apretarse el cinturón como el que más. ¿De qué sirve la tan cacareada «sensibilidad» del Gobierno de Zapatero hacia el Turismo, Consejos de Ministros monográficos incluidos, cuando sus decisiones en materia de política económica atacan la competitividad del Sector?


