"El año 2010 fue todavía difícil y estuvo marcado por la peor crisis de los últimos 60 años, que tuvo su reflejo más negativo en 2009". Así lo afirma el secretario general de Turismo y Comercio Interior, Joan Mesquida, quien, no obstante, asegura que "este año debe ser el de la consolidación de la recuperación". Así, espera un "crecimiento sólido, pero modesto", aunque reconoce al mismo tiempo que "en la actual coyuntura es muy complicado hacer previsiones de cómo va a evolucionar el Turismo".
En este sentido, Mesquida explica que "el Turismo es muy sensible a cualquier variable exógena como hemos visto durante el año pasado". "Por ejemplo, la erupción del volcán islandés llevó al cierre del espacio aéreo durante diez días, con el consiguiente impacto sobre los movimientos de los viajeros en todo el mundo", señala. Pese a ello, el responsable de Turismo también destaca que "esta industria cicatriza muy bien sus heridas y se recupera con gran celeridad de los contratiempos".
Potencial de China y Rusia
Aunque mercados emisores como Reino Unido y Alemania serán vitales para impulsar la reactivación del destino, Mesquida reconoce la importancia de países emergentes a largo plazo. "Sin duda las economías de Asia pueden jugar un papel fundamental", apunta, subrayando que "China podría ser en 2010 el principal emisor de turistas a nivel mundial, con 100 millones de viajeros al año".
"El crecimiento de las llegadas de turistas chinos ha sido del 470% en 2010, lo que significa que se ha multiplicado por más de cinco", detalla. De hecho, Mesquida reconoce que "el objetivo es alcanzar los 300.000 visitantes procedentes de este país en 2012 y el millón en 2020". Además de China, Mesquida también destaca la importancia de Rusia, que "ha experimentado un incremento espectacular en 2010, con un 43% más de turistas".








