Los inversores priorizan actualmente activos ubicados en zonas prime
Madrid atraviesa uno de los momentos más sólidos de su historia como destino hotelero e inversor, aunque el sector advierte de la necesidad de mantener un crecimiento equilibrado y afrontar con anticipación los desafíos que están transformando la industria. Esta fue una de las principales conclusiones de una nueva edición de El Tour del Conocimiento Hotelero, organizado por la Asociación Española de Directores de Hotel (AEDH) y Banco Sabadell, que reunió en la capital a destacados profesionales de la inversión, la gestión hotelera, la tecnología, la distribución y la ciberseguridad.
Uno de los grandes protagonistas de la jornada fue el mercado hotelero madrileño, cuyo posicionamiento continúa reforzándose entre los más atractivos de Europa. Según explicó Fernando Vives, CEO de Tasalia, la planta hotelera de Madrid alcanza ya una valoración estimada de 11.700 millones de euros, consolidándose como un mercado premium con capacidad de seguir creciendo. “De Madrid al cielo. Estamos en el cielo”, afirmó durante su intervención. Los expertos coincidieron en que la llegada de nuevas marcas internacionales, la modernización de la oferta y una demanda cada vez más diversa están impulsando el atractivo inversor de la ciudad.
Sin embargo, junto a este optimismo surgieron también algunas advertencias sobre la necesidad de preservar el equilibrio del destino. Durante el debate se planteó la importancia de no centrar el crecimiento exclusivamente en el segmento de lujo y mantener una oferta capaz de atender también al turismo de negocios y MICE, especialmente en el ámbito de los hoteles de cuatro estrellas. Los participantes señalaron que los inversores priorizan actualmente activos ubicados en zonas prime, con ingresos recurrentes y margen para mejorar su rentabilidad mediante modelos de gestión más sofisticados.
La evolución del concepto de lujo y el papel de los hoteles como generadores de experiencias fue otro de los ejes centrales del encuentro. Los ponentes coincidieron en que el cliente actual busca mucho más que alojamiento y valora especialmente la personalización, la autenticidad y la conexión con el entorno. “El lujo hoy es tiempo, autenticidad y personalización. Es la capacidad de generar recuerdos”, aseguró Vanessa Garrido, directora del Hotel & Club Metrópoli Madrid. En la misma línea, la arquitecta especializada en proyectos hoteleros Penélope Tena defendió que “el hotel debe amplificar la experiencia del destino y formar parte de un ecosistema mayor”.
Más claves
La jornada también puso el foco en la creciente relevancia de la ciberseguridad dentro de la gestión hotelera. Los expertos alertaron del aumento de los ataques informáticos dirigidos al sector turístico y reclamaron una mayor implicación de empresas, plataformas e intermediarios. Jorge Testa, CEO de Revnova, recordó que “la ciberseguridad es algo muy serio y parte de la responsabilidad también está en los propios hoteles”, mientras que desde Banco Sabadell se advirtió de que muchas compañías continúan utilizando sistemas de cobro vulnerables. “La caja la estáis dejando abierta y está cobrando otro por vosotros”, señaló Fermina Jiménez Abad, directora de TPVs Grandes Empresas de la entidad.
La inteligencia artificial fue otro de los temas destacados del encuentro, abordada desde una perspectiva práctica y orientada a la mejora de la gestión. Los participantes defendieron que el verdadero potencial de esta tecnología reside en su capacidad para ayudar a tomar mejores decisiones empresariales y optimizar procesos. José María Ramón, CEO de Neobookings, resumió el momento actual con una reflexión que generó gran interés entre los asistentes: “No nos estamos enterando de nada”. Por su parte, Ana Ortiz, de Roiback, advirtió del efecto FOMO que está generando la IA en muchas empresas: “Parece que si no tienes inteligencia artificial estás fuera de juego, pero no todo vale”.
La clausura corrió a cargo del presidente de AEDH, Jesús Menéndez, quien recordó que la transformación tecnológica debe ponerse siempre al servicio de las personas. “Detrás de las máquinas siguen estando las personas”, afirmó. Las conclusiones del encuentro apuntan a un futuro en el que Madrid continuará consolidándose como uno de los grandes polos de inversión hotelera de Europa, mientras el sector avanza hacia modelos más experienciales, seguros y apoyados en la inteligencia artificial, sin perder de vista que el talento humano, la hospitalidad y el sentido común seguirán siendo los verdaderos motores de la industria.