Es de esperar que, roto en parte el círculo vicioso de «…y en mi agencia es más barato» —consecuencia de la desaparición de la agresividad comercial de Marsans—los precios suban conforme se acerca la temporada. El Sector respondería así a la necesidad de recuperar la lógica del mercado. Esto es, que quien anticipa la compra de sus vacaciones se beneficie de mejores precios, y quien espera al último día pague un sobreprecio. Y no al revés, como venía ocurriendo, en contra de los intereses del propio Sector y de la más elemental norma de sentido común.


