La estancia media de los españoles alcanza los 15,3 días
El Año Nuevo Lunar, también conocido como Festival de Primavera o Año Nuevo Chino, se consolida como una de las grandes fechas que marcan las tendencias del turismo internacional, especialmente en los viajes de larga distancia entre Europa y Asia. Esta festividad, la más importante en numerosas comunidades asiáticas, está influyendo de forma creciente en la planificación de viajes, con una clara orientación hacia experiencias culturales y estancias prolongadas.
Según los últimos datos de reservas del proveedor global Trip Group, las búsquedas relacionadas con el Año Nuevo Chino en Europa aumentaron un 64 % interanual, reflejando un interés cada vez mayor por viajar a Asia coincidiendo con este periodo festivo. Este comportamiento confirma un cambio en los hábitos de los viajeros europeos, que priorizan fechas señaladas del calendario cultural para organizar viajes más significativos.
Desde España, esta tendencia es especialmente visible. Las reservas hacia Asia durante el periodo del Año Nuevo Lunar de 2026 crecieron un 131 % respecto al mismo intervalo de 2025, con China como principal destino, seguida de Tailandia y Filipinas. El crecimiento del mercado chino destaca de forma notable, con un aumento del 423 % en las reservas, lo que consolida al país como el destino preferido para celebrar esta festividad.
Este fuerte incremento de la demanda se ve impulsado, además, por la flexibilización de la política de visados para los viajeros españoles a China, que ahora pueden permanecer hasta 30 días sin necesidad de visado. Esta medida favorece estancias más largas y viajes con múltiples paradas, reforzando la competitividad del destino durante el Año Nuevo Lunar.
Las salidas de viajeros españoles se concentran principalmente entre el 13 y el 15 de febrero, coincidiendo con la celebración del Año Nuevo Lunar y su proximidad al fin de semana de San Valentín. Esta combinación ha convertido la fecha en una oportunidad para transformar escapadas cortas en viajes de mayor recorrido, con un marcado componente cultural y experiencial.
El perfil del viajero español también refleja una planificación anticipada y una clara preferencia por los viajes de larga duración. El plazo medio de reserva se sitúa en casi 80 días y la estancia media alcanza los 15,3 días, lo que confirma el interés por aprovechar al máximo el desplazamiento y la experiencia en destino.
Flujos hacia España
En paralelo, los flujos turísticos desde Asia hacia España continúan fortaleciéndose. Las llegadas desde los mercados de Asia-Pacífico, excluida China, crecen a un ritmo superior al de los propios viajeros chinos, con incrementos destacados desde Japón, Singapur y Malasia, que aprovechan la extensión de las vacaciones para viajar a Europa.
Dentro de este contexto, Barcelona y Madrid se mantienen como los principales puntos de entrada de los viajeros asiáticos. Barcelona se posiciona como la tercera ciudad europea más visitada durante el Año Nuevo Lunar, solo por detrás de Londres y París, mientras que Madrid ocupa el quinto lugar, reforzando el atractivo de España como destino urbano para el turismo asiático interesado en cultura, gastronomía, compras e itinerarios multiciudad.










