Las placas solares instaladas en las cubiertas de los nuevos pabellones de Feria Valencia evitarán la emisión de hasta 780 toneladas de CO₂ al año, una cifra equivalente a la capacidad de absorción de 36.270 árboles adultos. Según datos oficiales del Ayuntamiento, el Jardín del Turia cuenta con cerca de 10.100 árboles, lo que significa que la instalación fotovoltaica del recinto ferial evita una cantidad de emisiones 3,5 veces superior a la que pueden depurar todos los ejemplares del antiguo cauce.
El cálculo se ha realizado a partir de una potencia instalada de 2.450 kilovatios y de las 1.700 horas de sol pico anuales en la región de Valencia. Estos parámetros permiten estimar una producción anual de 3,33 millones de kilovatios hora. De acuerdo con el mix energético actual en España, esta generación equivaldría a evitar entre 760 y 780 toneladas de CO₂ anuales.
Los datos se han dado a conocer durante una reunión celebrada en Feria Valencia con representantes de las empresas que han participado en la puesta en marcha del proyecto, considerada la mayor instalación solar sobre cubierta realizada hasta la fecha en la ciudad.
En el acto han intervenido responsables de Ferrovial e Iberdrola, compañías implicadas en la ejecución de la planta fotovoltaica, así como representantes de las consellerias de Industria y de Hacienda de la Generalitat Valenciana.
La instalación ha contado con una inversión de 2,8 millones de euros por parte de la administración autonómica y ha sido financiada por la Unión Europea a través del programa NextGenerationEU, en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia y del Programa de Impulso a la Rehabilitación de Edificios Públicos (PIREP).
Abastecimiento para casi 900 hogares
La planta genera energía suficiente para abastecer a aproximadamente 900 hogares y ocupa una superficie de 12.000 metros cuadrados de placas solares. Además del impacto medioambiental, se prevé que la instalación permita reducir en torno a un 40% la factura eléctrica del recinto ferial.
La presidenta de Feria Valencia y consellera de Industria, Marian Cano, ha destacado que el proyecto se enmarca en la política de sostenibilidad impulsada por la Generalitat Valenciana y ha subrayado el impacto positivo que supone tanto en términos ambientales como de eficiencia energética.
Por su parte, el director general de Feria Valencia, Mariano Clemente, ha señalado que la actuación supone un punto de inflexión en la evolución del recinto hacia un modelo más eficiente y sostenible. Según ha explicado, la iniciativa no solo reduce la huella ambiental y optimiza los costes operativos, sino que refuerza el posicionamiento del espacio como sede competitiva para ferias y congresos internacionales, en un contexto en el que los criterios de sostenibilidad son cada vez más determinantes.






