Hasta el momento, el Sector de las agencias de viaje "no ha percibido ningún efecto negativo" tras el accidente de un avión de Spanair, ocurrido el pasado 20 de agosto. El presidente de CEAVyT y AEDAVE, José Manuel Maciñeiras, asegura que "no ha afectado ni a los viajeros ni al resto de compañías aéreas", en parte porque existe una clara conciencia de que "el avión sigue siendo el medio de transporte más seguro". El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, no ha dudado en afirmar que "España dispone de un permanente sistema de control e inspección para garantizar al máximo posible la seguridad de todos sus viajeros en el transporte aéreo".
En esta misma línea, el presidente de FEAAV, Rafael Gallego, sostiene que "los viajeros han aprendido a asumir determinados riesgos por viajar", sobre todo después de fatídicos acontecimientos como "los atentados sufridos en Nueva York el 11 de septiembre de 2001 o el tsunami que sacudió las costas de Indonesia en 2004", apunta Gallego. Lo que hace que las repercusiones de este tipo de acontecimientos produzcan cada vez menos efectos negativos sobre la compra y las reservas.
No obstante, hay que tener en cuenta que el accidente del avión de Spanair se produjo en plena temporada alta, es decir, con todas las reservas realizadas y prácticamente la totalidad de los billetes vendidos. Aunque ambos presidentes coinciden en señalar que aunque se hubiera producido antes, "las repercusiones hubieran sido igualmente mínimas".
Asimismo, el presidente de FEAAV apunta que tras el accidente "no se ha producido un rechazo" hacia la aerolínea propiedad de SAS, ya que en la actualidad prevalece el precio frente a la marca, al menos en Europa. "El cliente ya no se fija en el nombre compañía aérea, sino en un precio", apunta Gallego. Esta situación viene motivada en gran medida por "la desestructuración de tarifas a la que han llegado las aerolíneas", sostiene Gallego.
Todavía se desconocen las causas del accidente
Como ya es conocido, un avión de la compañía aérea Spanair sufrió un accidente en el aeropuerto de Barajas, con destino Las Palmas de Gran Canaria, en el que fallecieron un total de 154 pasajeros y del que todavía se desconocen las causas oficiales del trágico suceso. Todavía en el aeropuerto, el avión JK 5022, modelo MD-82, informó a la torre de contr0l de una incidencia detectada en la aeronave, por lo que se procedió a retirarla a una platarforma para ser revisada. Los técnicos de mantenicimiento decidieron que no sería necesario el cambio del avión, por tratarse de "una reparación menor", señala Spanair. Después de 33 minutos en revisión, la aeronave inició nuevamente el vuelo, hasta estrellarse en un lateral de la pista de Barajas, alrededor de las 15.00 horas. Si el retraso en la reparación hubiera sido superior, "el avión hubiera sido sustituido por otro", asegura Spanair en un comunicado.




