Al ser muchos los clientes que aprovechan la mejora del servicio que permite subir de forma gratuita dos bultos en cabina, y teniendo en cuenta los altos niveles de ocupación (95% en diciembre), no hay suficiente espacio en los compartimentos de cabina para tantas maletas, lo que causa retrasos en los embarques y vuelos. Para animar a más clientes a facturar sus maletas y reducir el número de maletas de cabina, Ryanair ha introducido cambios en su política de equipajes para todos sus vuelos.
Entre las novedades, destacan el peso del equipaje facturado permitido, que pasa de 15 a 20 kilos para todas las maletas; la tarifa base para facturar una maleta de 20 kilos se ha reducido de 35 a 25 euros; los clientes con ‘Embarque Prioritario’ (incluido en las tarifas Plus, Flexi Plus & Family Plus) podrán subir dos bultos al avión; y los demás clientes (sin Embarque Prioritario) podrán subir un solo bulto pequeño al avión, mientras que el bulto más voluminoso deberá bajarse a bodega de forma gratuita en la puerta de embarque.









