La hostelería española encara la Semana Santa con un escenario marcado por la estabilidad de la actividad y la cautela empresarial, según los resultados de una encuesta realizada por Hostelería de España a una muestra representativa de establecimientos.
La mayoría de los negocios prevé niveles de ocupación y afluencia similares a los de 2025, mientras que las expectativas de facturación se mantienen contenidas, con predominio de la estabilidad y sin un crecimiento generalizado. La gestión del empleo y de los precios refleja también esta prudencia: dos de cada tres establecimientos mantendrán sus plantillas.
La meteorología, el incremento de costes y la evolución de la demanda nacional se sitúan como los principales factores que condicionarán el desarrollo de la campaña, en un contexto de incertidumbre al que se suma el impacto del conflicto en Oriente Medio.
Previsión de actividad respecto a 2025
En comparación con la Semana Santa del año anterior, la mayoría de los establecimientos prevé una evolución similar de la actividad. Más de la mitad de los encuestados (55,2%) espera niveles de ocupación o afluencia similares a los de 2025, mientras que un 15,1% confía en una mejora. No obstante, casi tres de cada 10 establecimientos (29,7%) anticipan un descenso, lo que refleja un contexto marcado por la prudencia y la incertidumbre.
Las expectativas de facturación muestran un escenario contenido. El grupo más numeroso (35,9%) prevé mantener ingresos estables respecto a 2025. Entre quienes anticipan crecimientos, estos se concentran mayoritariamente en incrementos moderados, mientras que una parte relevante del sector prevé descensos, incluidos casos con caídas superiores al 10%. En conjunto, el balance apunta a una Semana Santa sin grandes expansiones generalizadas de ingresos.
En materia de empleo, dos tercios de los establecimientos no prevén cambios en sus plantillas. Solo un 28,7% tiene previsto reforzar personal, mientras que la reducción de empleo se limita a un porcentaje reducido (5,5%). Estos datos sugieren una gestión muy cautelosa de los recursos humanos, alineada con unas previsiones de actividad moderadas.