Según explica el director general de Transportes, Ricard Font, en términos económicos la propuesta consiste en 7,5 millones de euros por dos millones de pasajeros de llegada. Además, la Generalitat le ofrece una serie de contraprestaciones que Ryanair había sugerido, como el derecho de superficie para la cesión de unos terrenos para gestionar un hotel, un centro de formación de tripulantes de cabina y la construcción de un hangar en el aeropuerto. El Ejecutivo autonómico también se ha comprometido a bajar las tasas aeroportuarias si finalmente puede decidir, y asegura que si es el Estado quien tiene las competencias, se encargarán de negociar con quien haga falta para conseguir esta reducción.
La falta de acuerdo ha provocado que en los últimos meses el aeropuerto haya perdido un 40% de pasajeros, ya que Ryanair rompió el convenio vigente, que contemplaba 3,8 millones de euros por 2,5 millones de pasajeros de llegada. A cambio de todo esto, la Generalitat también considera imprescindibles una serie de mejoras por parte de la aerolínea, como que recupere rutas de vuelos domésticos a Madrid y Sevilla, y que incremente las frecuencias con los países emisores como Reino Unido, Francia y Alemania.










