El organismo recomienda mantener una vigilancia constante
La Agencia Europea de Seguridad Aérea (AESA) ha prorrogado hasta el próximo 1 de julio su recomendación a las aerolíneas europeas de evitar el espacio aéreo de Irán y de otros 11 países de Oriente Medio y el golfo Pérsico debido a la persistencia de un escenario de elevada tensión en la región. La medida afecta a Baréin, Irán, Irak, Israel, Jordania, Kuwait, Líbano, Omán, Catar, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudí.
La decisión se produce a pesar del reciente memorando de entendimiento firmado entre Estados Unidos e Irán para ampliar el alto el fuego durante 60 días. Según la agencia europea, la situación ha evolucionado desde un conflicto activo de alta intensidad hacia un contexto de tensión elevada caracterizado por incidentes militares limitados, esporádicos y localizados, aunque persisten riesgos que pueden afectar a la seguridad de las operaciones aéreas.
En su último Boletín de Información para Zonas de Conflicto (CZIB), AESA advierte de que continúan siendo posibles incidentes puntuales relacionados con el alto el fuego, especialmente en el estrecho de Ormuz y en el espacio aéreo de su entorno. La agencia considera que, aunque el nivel general de riesgo ha disminuido respecto a semanas anteriores, la estabilidad de la tregua sigue siendo incierta y existe la posibilidad de una rápida escalada de las tensiones.
Por este motivo, el organismo recomienda mantener una vigilancia constante y actualizar de forma permanente las evaluaciones de riesgo para garantizar la seguridad de los vuelos que operan en la región. Asimismo, subraya que una eventual ruptura del alto el fuego podría exponer de forma inmediata a los espacios aéreos afectados a nuevas amenazas.
Preocupación por la seguridad aérea regional
AESA señala que las medidas de gestión del espacio aéreo y los planes de contingencia pueden contribuir a reducir parte de los riesgos para las aeronaves en vuelo, aunque resultan menos eficaces frente a posibles amenazas que afecten a infraestructuras aeronáuticas situadas en tierra.
La agencia también destaca que Irán mantiene un elevado nivel de alerta para sus fuerzas aéreas y sistemas de defensa antiaérea ante la posibilidad de nuevas acciones militares. Paralelamente, el espacio aéreo iraquí continúa condicionado por ataques recurrentes y por la actividad de grupos armados respaldados por Irán, lo que incrementa la complejidad operativa en la zona.
En el caso del Líbano, AESA recuerda que, pese al alto el fuego vigente entre Israel y Hezbolá, persiste el riesgo de incidentes militares que puedan afectar a la seguridad del tráfico aéreo. En este contexto, la agencia mantiene su recomendación de evitar estos espacios aéreos hasta que la situación regional ofrezca mayores garantías de estabilidad y seguridad para las operaciones civiles.