No obstante, el director de la organización internacional ha hecho hincapié en el compromiso de las compañías aéreas de trabajar conjuntamente con los gobiernos para facilitar la protección de las fronteras. "Para ello, necesitamos soluciones eficientes y efectivas, criterios que no contiene la propuesta del Gobierno norteamericano", afirma Bisignani. Concluyendo su intervención, Bisignani ha instado a los gobiernos a adoptar "soluciones modernas" en este ámbito.
El departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos ya realiza controles biométricos a los pasajeros que entran por vía aérea en el país. Dichos controles consisten en la toma de huellas dactilares y la realización de una fotografía. A la recogida de datos biométricos se le suma los cuestionarios que los pasajeros deben rellenar en los controles de seguridad, en los que, entre otras preguntas, deben responder sobre el tiempo aproximado de la estancia y el propósito de su visita.
Si finalmente se aplicase la medida promovida por el Gobierno estadounidense, las compañías aéreas deberían recoger la información biométrica y transmitirla en un plazo de un día desde que el viajero haya abandonado el país.








