La patronal Hostelería de España ha planteado una batería de propuestas ante el anuncio del Gobierno de preparar un paquete de medidas destinadas a garantizar un escudo social frente a las consecuencias económicas derivadas del conflicto en Oriente Medio. El objetivo de estas iniciativas es asegurar la sostenibilidad de un sector considerado clave tanto desde el punto de vista social como económico en España.
La organización recuerda que la hostelería cuenta con más de 300.000 empresas en todo el país, genera alrededor de 1,87 millones de empleos estables y aporta el 6,7% del Producto Interior Bruto. En este contexto, el sector considera necesario adoptar medidas que garanticen el normal funcionamiento de la actividad económica y permitan mantener su capacidad de generación de empleo.
Entre las principales propuestas, la patronal plantea preservar el empleo y el poder adquisitivo de las familias, así como proteger la cadena logística y de suministro, garantizando el respaldo al sector primario español y a toda la cadena de valor agroalimentaria vinculada a la actividad hostelera. Asimismo, reclama la reducción de los impuestos especiales aplicados a la energía, especialmente en carburantes y electricidad, con el objetivo de contener la inflación y aliviar los costes de las empresas.
El sector también defiende la necesidad de incentivar la actividad económica, la inversión y el consumo, además de reforzar el posicionamiento de España como destino turístico. Según Hostelería de España, el turismo continúa siendo uno de los principales motores de la economía nacional, especialmente en contextos de inestabilidad e incertidumbre geopolítica.
Más medidas
En el ámbito fiscal, la patronal propone reducir la presión fiscal y los costes asociados a la generación y mantenimiento del empleo. Además, plantea deflactar el impuesto sobre la renta para preservar el poder adquisitivo de las familias, lo que considera fundamental para mantener su capacidad de consumo y libertad de elección. La organización subraya que esta propuesta se plantea como una medida económica estructural y no como una política de carácter asistencialista.
Hostelería de España advierte de que este paquete de medidas resulta especialmente urgente en un contexto marcado por el estancamiento de la demanda nacional, condicionado por la pérdida de renta disponible de los hogares y por el aumento de los costes de producción. Según los datos del sector, la restauración cerró 2025 con una pérdida de rentabilidad del 0,9%, una tendencia que continúa durante los primeros meses de este año.