La intermediación está dividida sobre la «paridad» exigida por las grandes agencias online a los hoteleros, que impedía tirar precios en la venta directa. Mientras unos apoyaban las exigencias de las OTAs, otros cuestionan su oligopolio de facto, ya que según datos de la Confederación Hotelera, solo tres grandes portales de Internet aglutinan el 90% de las reservas online, frente a los cerca de 200.000 hoteles establecidos en el territorio europeo. La sentencia en Alemania que considera ilegal la exigencia de paridad de precios hoteleros impuesta por HRS es un precedente que podría extenderse por Europa.

