El viajero ya no busca únicamente el precio más bajo, los hoteles priorizan el diseño de experiencias personalizadas, las agencias evolucionan hacia un papel de socios estratégicos y la inteligencia artificial comienza a consolidarse como una herramienta de gestión. Estas fueron algunas de las principales conclusiones del IV Innovation Summit Business Travel & MICE (ISBTM2026), organizado por Forum Business Travel & Events y celebrado los días 8 y 9 de julio en el hotel Eurostars Tower de Madrid, donde cerca de 500 profesionales y más de 50 ponentes analizaron el futuro de la movilidad corporativa y los eventos profesionales.
Durante la apertura institucional también se puso de relieve el peso económico del sector. Madrid cerró 2025 con más de 51.000 reuniones y un impacto económico superior a los 5.500 millones de euros, según destacó el director de Turismo del Ayuntamiento de Madrid, Héctor Coronel. Por su parte, la directora del Departamento de Turismo, Cultura y Deporte de la CEOE, Inmaculada Benito, recordó que el business travel generó en España 6.600 millones de euros durante el pasado ejercicio, con un gasto medio de 1.400 euros por viajero.
Uno de los principales mensajes compartidos durante las distintas mesas de debate fue el cambio de enfoque en la gestión de los viajes de empresa. Las organizaciones sitúan cada vez más al viajero en el centro de su estrategia, incorporando factores como la flexibilidad, el bienestar, la conciliación, la sostenibilidad o la autogestión de los desplazamientos. Paralelamente, el criterio del precio pierde protagonismo frente a una visión basada en el valor global del programa de viajes, donde se tienen en cuenta aspectos como la productividad del empleado, la experiencia del usuario o el retorno para el negocio.
La tecnología fue otro de los grandes ejes del encuentro. Los expertos coincidieron en que la inteligencia artificial dejará de ser una promesa para convertirse en una herramienta habitual destinada a automatizar procesos, mejorar el análisis predictivo y personalizar la experiencia del viajero, siempre complementada por la atención humana. Esta evolución tecnológica también está transformando el papel del travel manager, que abandona un perfil eminentemente operativo para asumir funciones estratégicas relacionadas con el análisis de datos, la movilidad corporativa, la sostenibilidad y el apoyo a la toma de decisiones.
El Summit también abordó la evolución del sector hotelero y de los eventos corporativos. Las cadenas participantes señalaron que el segmento MICE avanza hacia un modelo centrado en la personalización de las experiencias, el conocimiento del cliente mediante el análisis de datos y una mayor integración de la sostenibilidad. Al mismo tiempo, el denominado journey design redefine la organización de congresos y convenciones, entendiendo que la experiencia comienza antes del propio evento y continúa una vez finalizado, con elementos como el storytelling, la creación de comunidad y la interacción con los asistentes como parte esencial del proyecto.
Más claves
Otro de los cambios identificados es la transformación de la relación entre empresas y agencias de viajes, que evoluciona desde un modelo de proveedor-cliente hacia otro basado en la colaboración estratégica desde las primeras fases de planificación. A ello se suma la incorporación del bienestar como parte de la cultura corporativa, mediante iniciativas orientadas a mejorar la salud física y mental de los equipos, así como la necesidad de desarrollar perfiles capaces de adaptarse con rapidez a un entorno cambiante donde la flexibilidad y la capacidad de reacción adquieren cada vez mayor relevancia.
Como conclusión, el IV Innovation Summit Business Travel & MICE puso de manifiesto que el business travel y el sector MICE están ampliando su papel dentro de las organizaciones. Más allá de su función operativa, los viajes de empresa y los eventos corporativos se consolidan como herramientas para atraer talento, fortalecer la cultura empresarial, impulsar la innovación y reforzar las relaciones con clientes y proveedores, confirmando su creciente importancia estratégica en la actividad de las compañías.