También genera un gran impacto económico
El turismo religioso está viviendo una profunda transformación en España, impulsado por un perfil de viajero que busca experiencias con significado más allá de la dimensión estrictamente espiritual. Así se recoge en el estudio ‘Turismo religioso en España. Un viaje al interior de un segmento en transformación’, elaborado por ObservaTUR, ReiniziaT y Task ONE, que analiza la evolución de una actividad que combina cada vez más elementos culturales, emocionales, patrimoniales y experienciales.
Según el informe, el nuevo viajero religioso ya no se limita a visitar santuarios o participar en celebraciones confesionales, sino que busca conectar con la historia, las tradiciones locales, el patrimonio y espacios de reflexión personal. Esta tendencia, intensificada tras la pandemia, está atrayendo a viajeros jóvenes y grupos intergeneracionales interesados en propuestas que combinan espiritualidad, cultura, gastronomía, naturaleza y bienestar, incluso sin mantener necesariamente una relación estrecha con instituciones religiosas.
El estudio señala además que están ganando protagonismo nuevos formatos turísticos como las rutas espirituales, las experiencias inmersivas, las visitas tematizadas y los itinerarios culturales, que complementan o sustituyen al modelo tradicional basado exclusivamente en la contemplación del patrimonio religioso. La investigación analiza también el impacto global del segmento, las principales tendencias, los retos de futuro, la digitalización y diversos casos de éxito nacionales e internacionales.
Entre los territorios destacados figura Andalucía, considerada uno de los principales referentes del turismo religioso en España gracias a una amplia oferta integrada por rutas, itinerarios, museos de arte sacro, celebraciones y eventos religiosos incluidos dentro de su estrategia de internacionalización. El informe recuerda además la magnitud del patrimonio religioso español, con 78 catedrales y más de 3.100 Bienes de Interés Cultural vinculados a la Iglesia, entre ellos 18 Patrimonios de la Humanidad.
Más claves
La investigación subraya también el importante impacto económico que genera este segmento. Diversos estudios citados indican que las actividades vinculadas al turismo religioso tienen efectos positivos sobre sectores como la hostelería, el comercio, el transporte y la restauración. Además, los expertos destacan su capacidad para contribuir a la desestacionalización de la demanda turística y dinamizar destinos rurales o menos masificados.
Pese a su crecimiento, el sector afronta desafíos relevantes relacionados con la profesionalización de la oferta, la coordinación entre administraciones y entidades religiosas, la digitalización y la transformación del patrimonio en productos turísticos más estructurados. El estudio plantea una decena de objetivos de mejora, 40 líneas de actuación y un sistema de medición basado en 16 indicadores para avanzar en la consolidación del segmento.
De cara a 2026, el informe destaca un calendario especialmente relevante para el turismo religioso en España, marcado por diversos eventos jubilares y por la posible visita del papa León XIV. Los autores estiman que este viaje podría generar un impacto económico de entre 90 y 125 millones de euros, además de reforzar el posicionamiento de España como destino de peregrinación, patrimonio sacro y experiencias espirituales a nivel internacional.